Automovilistas y transeúntes en distintas partes de Acapulco, se quejaron de que en Acapulco, difícilmente se ve concluida una obra, ya que después de terminada la misma, por alguna u otra razón vuelven a romper el pavimento, lo que ha provocado el hartazgo ciudadano, ya que mencionan, los gastos de las reparaciones no salen de las constructoras, sino de los impuestos que se pagan a la Comuna porteña.
En un sondeo que se realizó en diversas zonas, en la avenida Cuauhtémoc, en la cual recientemente se abrió la vialidad por el puente Bicentenario, nuevamente hay problemas de embotellamientos, ya que a la altura de la salida del Maxitúnel, rompieron el pavimento que se instaló con la introducción del Acabús, lo que tiene decepcionados a los lugareños y taxistas que transitan por la zona.
“No puede ser posible que el señor Luis Walton haya dejado destrozado Acapulco, donde siempre que se concluye una obra después de meses o años de iniciada y que causa tráfico y pérdidas económicas a empresarios, y trabajadores del volante, vuelva a ser abierta por diferentes causas, donde si no se les olvidó poner tubería, es el drenaje, sino una fuga de agua, pero en fin es un cuento de nunca acabar y todo se tornó en caos a partir de la administración del ahora candidato, lo que ha causado un hartazgo generalizado en el puerto”, dijo Gustavo Peña, ruletero porteño.
La avenida Cuauhtémoc no es la única que ha sufrido la falta de planeación de las obras, ya que en la periferia del puerto, en colonias como en Ciudad Renacimiento, La Sabana, Emiliano Zapata, La Vacacional, La Venta, El Coloso, Llano Largo, entre otras, se observan decenas de obras inconclusas y otras que después de finalizadas, nuevamente se volvieron a abrir, por lo que los ciudadanos urgieron a las autoridades poner mano dura a las constructoras para que hagan su trabajo con calidad y de haber algún error, que ellos asuman el costo de las reparaciones.