Opinión
Propuestas y Soluciones

Acapulco volvió a ponerse de pie

122.2M
IMPACTO MEDIÁTICO
229
LECTURAS
20
PATROCINADORES
Patrocina

Andy García
Artículos | Redes sociales | Contacto
Apoya al periodismo veraz y profesional suscríbiéndote al autor con una donación anual y recibe información exclusiva y al instante en tu WhatsApp.
Donación
¡Gracias!, tu donación ayuda al periodismo
Selecciona el monto de tu donación.

$10
Se muestra en 1 noticia.
$30
Se muestra en 4 noticias.
$60
Se muestra en 7 noticias.
$90
Se muestra en 10 noticias.
$180
Se muestra prioritario, en 10 noticias.
$270
Se muestra prioritario, más grande en 10 noticias.
Continuar
Al hacer una donación su nombre e imagen de perfíl será publicado como patrocinador, la cantidad de noticias marcada en la donación, del mismo autor, en la parte inferior de cada contenido, son moderados y publicados siempre y cuando no infringen las reglas de contenido.
Reportar contenido

Donación

Las noticias son validadas por periodistas, esto nos ayuda a proteger la calidad y veracidad de contenidos. La calificación es anónima y tiene propósitos estadísticos e informativos.
Internacional / México
Política

Por Jorge Laurel González

“Hay ciudades que organizan eventos; Acapulco, cuando quiere, organiza símbolos.”
Jorge Laurel González (Hotelero y restaurantero Acapulqueño, politólogo y escritor).

El Tianguis Turístico 2026 no fue solamente una feria de negocios. Fue, para Acapulco, una declaración de vida. Después de años difíciles, después de huracanes, dudas, reconstrucciones, esfuerzos públicos, privados y ciudadanos, el puerto volvió a recibir al turismo nacional e internacional con algo más importante que una agenda llena: con dignidad, con esperanza y con la frente levantada.
La edición número 50 del Tianguis Turístico regresó a Acapulco con una carga histórica imposible de ignorar. No era cualquier edición ni cualquier sede. Era el medio siglo del encuentro turístico más importante de México, celebrado precisamente en el lugar donde este instrumento de promoción tiene una raíz emocional profunda. Acapulco no fue una sede más: fue la casa que recibió de nuevo a sus invitados.

Los resultados hablan con claridad. La Secretaría de Turismo informó ventas preliminares por mil 50 millones de pesos en reservas de viajes y hotelería, lo que representó un crecimiento de 3 por ciento respecto al año anterior. También se reportaron 64 mil citas de negocio y más de 7 mil 400 registros de participantes.

Podrá decirse que algunas cifras deben revisarse con cuidado, como siempre ocurre en estos encuentros. Podrá señalarse que el número de citas fue menor al de Tijuana 2025, por tratarse aquella de una edición binacional. Pero reducir el balance de Acapulco a una comparación fría sería injusto. Esta edición debe medirse también por el contexto: Acapulco venía de reconstruirse, de recuperar infraestructura, confianza y ánimo colectivo.
Y ahí está uno de los grandes triunfos: el puerto demostró capacidad de organización, hospitalidad y convocatoria. El sitio oficial del Tianguis destacaba que Acapulco llegaba a esta edición con más del 86 por ciento de su planta hotelera recuperada, una cifra que no sólo tiene valor económico, sino humano. Detrás de cada cuarto abierto hay empleos, familias, proveedores, cocineras, meseros, taxistas, artesanos, recepcionistas, músicos, guías, prestadores de servicios y empresarios que no se rindieron.

El turismo, cuando se entiende bien, no es únicamente ocupación hotelera. Es tejido social. Es pan en la mesa. Es movilidad económica. Es orgullo local. Por eso celebro que esta edición haya incorporado con mayor fuerza el turismo comunitario, la gastronomía, las expresiones artesanales y las actividades abiertas al público. Desde antes del evento se anunció un enfoque social y cultural, con espacios como el pabellón de turismo comunitario, muestras artesanales, zona gastronómica y actividades para la ciudadanía.
Eso es fundamental. Acapulco no debe reconstruirse sólo hacia arriba, con grandes inversiones, sino también hacia adentro, con identidad. El destino tiene que vender habitaciones, sí; pero también debe vender historia, sabor, música, barrios, playa, cultura, trato humano y memoria.

El turista contemporáneo ya no busca únicamente una cama cómoda y una fotografía bonita. Busca experiencias. Busca autenticidad. Busca sentir que llegó a un lugar con alma.
Otro dato esperanzador fue el anuncio de 58 nuevas rutas, lo que permitió hablar de un Tianguis de la conectividad. Para Acapulco, la conectividad no es un lujo: es condición de competitividad. Sin vuelos suficientes, sin carreteras seguras, sin transporte eficiente, sin movilidad urbana ordenada, cualquier estrategia turística se queda a medias. Por eso este resultado debe cuidarse, consolidarse y convertirse en política permanente.

También es justo reconocer la coordinación institucional. El Tianguis Turístico no sale bien por generación espontánea. Requiere trabajo entre gobierno federal, gobierno estatal, municipio, empresarios, operadores turísticos, hoteleros, restauranteros, cámaras, medios, trabajadores y ciudadanía. Cuando cada quien jala por su lado, Acapulco se fragmenta. Cuando todos empujan en la misma dirección, Acapulco vuelve a parecerse a su mejor versión.

Sin embargo, el éxito no debe dormirnos. El Tianguis no puede ser una fiesta de cuatro días y después volver a la rutina de los viejos problemas. Acapulco necesita seguridad permanente, limpieza urbana, ordenamiento de playas, transporte digno, inversión en imagen, capacitación turística, cultura de servicio, rescate del Centro, cuidado ambiental y una promoción inteligente que no dependa sólo de la nostalgia.

La nostalgia ayuda, pero no basta. Acapulco fue grande. Eso lo sabemos. Pero la pregunta verdadera es si estamos dispuestos a hacerlo grande otra vez, no copiando el pasado, sino construyendo un destino moderno, incluyente, sustentable y competitivo. El Tianguis nos recordó que sí se puede. Ahora falta que esa energía no se apague.
Lo más emotivo de este resultado es que Acapulco volvió a mirarse al espejo sin vergüenza. Volvió a decir: aquí estamos. Volvió a demostrar que, aun golpeado, tiene una fuerza que no se compra ni se improvisa. La bahía sigue siendo una de las más hermosas del mundo, pero lo más valioso no es sólo la bahía: es la gente que la sostiene.

El Tianguis Turístico 2026 dejó cifras positivas, sí. Pero dejó algo todavía más importante: confianza. Y la confianza, en turismo, vale oro. Porque un destino vive de quienes llegan, pero sobre todo de quienes desean volver.

Recordemos que: Solamente Juntos, Logramos Generar: Propuestas y Soluciones.
Jorge Laurel González
JLG
Hemos quitado casi todos los anuncios para que sea mejor tu lectura.
¡Gracias por su apoyo al periodismo!

Patrocinadores


Valeria Mendez
CORCEL News
CORCEL News
Gonzalo
CORCEL News
CORCEL News
Magui
Juan Carlos
Valeria Mendez
Juan Carlos
Magui
Gonzalo
Magui
CORCEL News
Juan Carlos
Magui
Gonzalo
Valeria Mendez
Daniel Breeds
Rocio Hernandez
Marina Hernandez
ALEXA
Alicia
Bere cachonda
EDGAR
CARMEN
jorge marquez moralez
payasy3317
Ramiro
Dental Class S.A de C.V.
José Juan Rivas Juárez
Carlos Bojorges
ales
MONSERRAT
Diaspora
mathilde
p051119
Gisela
Jorge Lopez
alan
juan macedo castillo
alejandro martinez
maria sandoval
lamitec
Sofia
Pedrito
lila rojas
Axel Venegas
JOSECARLOS
fabiola
miguel gonzalez siles
Recibe gratis, por SMS o WhatsApp las noticias más importantes dos veces a la semana.