Serán 600 mil las viviendas que Infonavit construirá durante el presente sexenio y que estarán dirigidas a las familias que actualmente no cuenten con una y cuyos ingresos estén entre los 1 y 2 salarios mínimos, recibiendo facilidades en su calificación, es decir, que finalmente el crédito se convertirá en un derecho de trabajador y dejará de ser negocio de los constructores que estaban aliados con la institución.
Sobre las viviendas, se recordó que contarán con una superficie de 60 metros cuadrados, donde además de estancias como cocina, comedor y baño completo, también tendrán dos habitaciones. A diferencia de la vivienda del tipo social que se daba antes -ahora ya ni eso-, estarán ubicadas cerca de las zonas de trabajo.
Como ejemplo de las mejoras, los trabajadores necesitaban calificar con 1,080 puntos para acceder a un crédito, cuando ahora serán sólo 100. Aunado a ello, de diez requisitos que se solicitaban, ahora serán sólo cinco, precisando que el Buró de Crédito es sólo para saber si se cuenta con otra vivienda, no para restringir el crédito.
Durante la conferencia también se recordó que ahora no afectará a los trabajadores los incumplimientos de las empresas, aunado a que habrá otras 1.2 millones de viviendas que se entregarán por Fovissste y por Conavi, siendo esta última, para quienes no sean derechohabientes de ninguna institución.