Bañadas en pólvora Sierra y Huasteca hidalguense por ingobernabilidad


Diversos episodios han evidenciado que en la Sierra y la Huasteca hidalguenses hay un divorcio con las autoridades, recurriendo a la desobediencia civil para cada recomendación, lo que además podría derivar en una crisis de salud

| Emmanuel Ameth | Desde Emmanuel Ameth Noticias
Bañadas en pólvora Sierra y Huasteca hidalguense por ingobernabilidad

Política

Mayo 13, 2020 05:23 hrs.
Política Estados › México Hidalgo
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En la Sierra y la Huasteca hidalguenses se vive un clima de ingobernabilidad, pues son zonas de la entidad ’bañadas en pólvora’ que en cualquier momento pueden explotar ante las injusticias que viven; lo que además podría derivar en una crisis de Salud como nunca antes por efectos del COVID-19.

Huejutla, Huautla, Xochiatipan, Tepehuacán, Yahualica, Atlapexco, Calnali, San Felipe Orizatlán y Huazalingo han vivido episodios de ingobernabilidad que podrían enrojecer el clima y serían rematados además, por una crisis de Salud ante la desobediencia de los pobladores que, derivado de la falta de comunicación de las autoridades municipales y los delegados de gobernación estatales, han causado una sobreexposición a la pandemia de COVID en la región.


Celebración de tianguis sin protección sanitaria para desafiar a las autoridades

El pasado domingo, tanto en Huejutla como en Huautla fueron realizados los tradicionales tianguis pero sin ninguna medida sanitaria de por medio, toda vez que los pobladores, azuzados por una unión de comerciantes de la huasteca que les dice que “el COVID-19 es un invento”, manifestaron su rebeldía abarrotando el mercado y sin medida sanitaria alguna.

La rebeldía comenzó cuando hace unos días la Guardia Nacional acudió para invitarles a cerrar sus comercios ante la contingencia sanitaria; sin embargo, tiendas como Coppel y Elektra siguieron trabajando con normalidad y en todas sus áreas de venta, lo que provocó que los comerciantes se molestaran y cerraran simbólicamente las tiendas, además de manifestarse alrededor de 700 de ellos para mostrar su inconformidad.

La molestia se hizo mayor cuando giros como el ferretero, el cual es dominado por los Badillo, así como el de las pinturas y hotelería, dominados por Andrade Zurutuza, seguían operando con normalidad cuando a ellos se les obligó a cerrar.

“La situación en Huejutla es grave. Si hay enfermos pero se transita bien el tema del coronavirus, los dirigentes de los comerciantes serán vistos como los héroes que no se dejaron engañar por las autoridades. Pero, si como muestran los datos, la afectación es mayor por no seguir las recomendaciones sanitarias, cuando haya una defunción por el virus en alguna comunidad, serán vistos como los primeros responsables por difundir desinformación. Tienen muchos gastos y les urge vender para pagar las letras de sus camionetas y las de sus hijos, no les importa la población ni lo que les pase, apenas llevaban 15 días y resulta que sus grandes negocios, siendo ellos según los grandes mercaderes, no pudieron resistir ni dos semanas sin ir a los tianguis. En las comunidades no perdonan y son capaces de ir a lincharlos”, apuntó Jorge Luis Bautista, exalcalde de Tepehuacán que conoce perfectamente la zona.

Incluso recordó que hace 28 años, derivado de la invasión de tierras que hicieron los Badillo, los Fayad, los Zúñiga y los Nochebuena, los campesinos se armaron y caminaron hacia la cabecera municipal; aún en tianguis, cuando se enteraron de que se acercaba una multitud, en menos de una hora todos recogieron sus cosas y se fueron a esconder a sus casas. Terminó la calle vacía.

Otro de los casos más emblemáticos sucedió en Xochiatipan hace dos semanas, pues los pobladores retuvieron a 8 elementos de la policía municipal y los liberaron hasta que el alcalde accedió a pagarles una multa de 50 mil pesos.

La acción se dio en respuesta a que el alcalde Manolo Gutiérrez, de manera irresponsable y presuntamente bajo las órdenes del dueño del PAN en Hidalgo Asael Hernández, “inventó” tres contagiados en el municipio. Al ser increpado, el alcalde panista dijo que los enfermos pertenecían a la comunidad de Ohuatipa, yendo los pobladores a cerciorarse de que la información fuera cierta. Al no haber sido así, fue que procedieron a tomar la alcaldía e incluso, durante su manifestación, medio millar de habitantes cuestionaron a las autoridades.

Pese a que se había anunciado la suspensión del tianguis para el miércoles siguiente, dada la falta de credibilidad del funcionario así como por rebeldía, los pobladores también abarrotaron el mercado sin ningún tipo de protección sanitaria ni para clientes ni para los comerciantes. El episodio puede derivar en que existan contagios, esta vez de a de veras, que provoquen una crisis sanitaria en el municipio.

Otros episodios de ingobernabilidad

Pueblos originarios fueron a apedrear la casa de un muchacho Tehuetlán, Huejutla, ya que se trataba de un estudiante en Huejutla que fue de intercambio a España, creyendo la gente que tenía coronavirus. La noticia sin embargo, derivó de un falso rumor.

En Tezontepec de Aldama, donde Asael Hernández fuera alcalde y que se encuentra bajo el dominio de José Guadarrama, las autoridades sanitarias entregaron el cuerpo de un fallecido por COVID-19 y éste lo velaron en caravana, como si se tratase de cualquier otro caso, teniendo riesgo de infección los pobladores que acompañaron y los que no recibieron recomendación alguna por parte del ayuntamiento encabezado por Pedro Porras para tomar precauciones.

En Ixmiquilpan y Huejutla así como en municipios colindantes, no existe autoridad que imponga el Hoy No Circula estatal. En el primero de estos municipios el tianguis sigue funcionando con normalidad e incluso se han dado “el lujo” de agredir enfermeras, además de que las pretensiones políticas de su alcalde Pascual Chárrez han convocado pequeñas manifestaciones durante la pandemia.

Pobladores de Ixmiquilpan se han peleado por la entrega de despensas, secuestrando camionetas y problemas similares se han dado en Yahualica, que junto con Huejutla y Xochiatipan han repatriado a por lo menos medio millar de jornaleros que se presumen podrían estar contagiados con el virus y pese a ello, llevan sus actividades de manera normal.

Hace unas semanas también el alcalde de Calnali Miguel Jiménez Espinoza fue retenido por una comunidad, quien lo multó con 25 mil pesos y le pidió resarcir el daño hecho luego de que el producto de desazolve de su maquinaria fue vertido en una vía aparentemente sin tránsito, pero las aguas negras siguieron su rumbo hasta contaminar el río del poblado, envenenándolo.

La política también esparce pólvora

Además de la inconformidad en Huejutla que se tiene con personajes como Daniel Andrade, quien se ha encargado de difundir que impondrá candidato de Morena, las acciones del actual legislador federal Fortunato Rivera también tiene inconforme a la región.

“Nato”, como se le conoce al personaje impulsado por el senador Julio Menchaca, no ha velado por las comunidades y solamente ha visto la política como negocio. Incluso, se ha señalado que tiene obra pública en Tepehuacán de Guerrero, para lo cual ostenta una alianza con la Secretaria General del PRI Nacional Carolina Viggiano.

Del personaje morenista, aducen que pone a sus hijos como contratistas y que también labora con el alcalde de Huejutla Raúl Badillo, quien fuera ventilado como el alcalde que mayor sueldo goza en la entidad, superior incluso al del presidente Andrés Manuel López Obrador, pero también tuvo observaciones en los ejercicios 2017 y 2018 por 4.4 millones de pesos por parte de la Auditoría Superior del Estado (ASEH).

Fortunato Rivera también ostenta obra pública en San Felipe Orizatlán.

La misma inconformidad se tiene con el grupo de Asael Hernández, de quien aducen ostenta obra pública en Tlanchinol, cuyo alcalde Pablo Salazar asesinó a un joven en un tugurio por un lío de faldas; así como también en Xochiatipan y San Felipe Orizatlán, sólo de esa zona.

La pólvora también está esparcida en Huazalingo con Gabino Brandi, quien luego de ser luchador social, ganó la alcaldía y se enamoró de las mieles del poder, al grado que aunque sea director de Obras Públicas, es quien manda en el ayuntamiento y quien ha regenteado a los últimos alcaldes.

Hace unos días los pobladores inconformes lo fueron a buscar, y como este se habría escondido provocaron daños a sus automóviles que estaban estacionados dentro de la presidencia municipal. Aunque la zona indígena es “bastión del perredismo”, se siente cómodo haciendo negocios con la derecha.

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