Bolivianos de nuevo irán a las urnas para elegir su presidente


El presidente Evo Morales, quien aspira a un cuarto mandato, anunció la convocatoria a nuevas elecciones, pero no indicó una probable fecha para su realización. Pidió al Congreso renovar en su totalidad el Tribunal Supremo Electoral. El nuevo gobernante deberá asumir el 22 de enero venidero.

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Bolivianos de nuevo irán a las urnas para elegir  su  presidente

Política

Noviembre 10, 2019 08:30 hrs.
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En un fecha sin definir y con un ente electoral totalmente renovado, los bolivianos irán de nuevo a las urnas para elegir su nuevo presidente que gobernará el país a partir del 22 de enero de 2020 y durante los próximos cinco años.
El anunció de convocatoria a nuevas elecciones fue hecho el domingo por el presidente Evo Morales, quien desde el mismo 20 de octubre -día en el que se realizaron los comicios presidenciales en ese país suramericano ha soportado- ha soportado una fuerte protesta política por parte de una oposición que calificó de fraudulento el resultado electoral decretado por el actual Tribunal Supremo Electoral y con el cual le garantizaba un nuevo mandato presidencial.
"He decidido convocar a nuevas elecciones nacionales que mediante el voto permitan al pueblo boliviano elegir democráticamente a sus nuevas autoridades, incorporando a nuevos actores políticos", ha declarado el presidente de Bolivia.
Su aseveración de incorporar a nuevos actores políticos genero un ambiente de desconcierto por cuanto no se sabe a que se refiere comenzando por si las nuevas elecciones presidenciales se harían con nuevos candidatos presidenciales o excluyendo a los que participaron en la jornada del pasado 20 de octubre y donde él se enfrentó al opositor Carlos Mesa.
"En segundo lugar", ha anunciado su decisión de "convocar a nuevas elecciones nacionales que mediante el voto permitan al pueblo boliviano elegir democráticamente a sus nuevas autoridades, incorporando a nuevos actores políticos", ha declarado.
Junto con su anuncio de convocatoria a nuevas elecciones presidenciales, Morales exhortó a los deferentes sectores políticos de su país, incluyendo ala oposición, a que colaboren en un proceso en que se reduzca ’toda la tensión" política generada en el país y precisó: "Todos tenemos la obligación de pacificar a Bolivia".
"Hago una convocatoria: respeto entre familias, respeto a propiedades privadas, respeto a las autoridades, respeto a todos los sectores sociales. Todo lo que tenemos en Bolivia es el patrimonio del pueblo boliviano", ha aseverado Evo Morales, indicando que pide a todos garantizar la convivencia pacífica y acabar la violencia para el bien de todos.
Anteriormente, la Organización de los Estados Americanos (OEA) a través de un comunicado, publicado este 10 de noviembre en su sitio web, instó a que los resultados de las pasadas elecciones fueran anulados y se convocara a un nuevo proceso como instrumento para aliviar la tensa situación que se vive en este país latinoamericano.
En su informe final de la comisión de la OEA se mencionó que "aún resta el detallado informe final" respecto a dichas elecciones y han subrayado que "los mandatos constitucionales no deben ser interrumpidos, incluido el del presidente Evo Morales".
Además, la Secretaría General de esta organización ha reiterado "el llamado a evitar los desbordes de violencia" y ha trasladado "su solidaridad con el pueblo boliviano".
Cronograma de una crisis
El día a día de la crisis política boliviana que el presidente Evo Morales intentó desactivar con un llamado a nuevas elecciones:
20 de octubre Los bolivianos fueron a las urnas para elegir presidente. El populista Evo Morales, en el poder desde hace 13 años, buscaba un cuarto mandato pese a que esa posibilidad fue rechazada en un referéndum en 2016 y posteriormente fue avalada por la justicia.
El centrista Carlos Mesa, que ejerció la presidencia entre 2003 y 2005, aparecía como el candidato en carrera para enfrentarlo en una eventual segunda vuelta.
En la noche de la votación, Morales lideraba el conteo con el 45,28% de los votos frente a Mesa, que acaparaba 38,16%. Así, ambos candidatos se encaminaban a una segunda vuelta, algo sin precedentes en Bolivia, luego de escrutar el 84% de los votos.
La oposición y los observadores internacionales criticaron el lento ritmo de las autoridades para proporcionar el resultado final, temiendo un posible fraude.
21 de octubre El Tribunal Electoral (TSE) otorgaba el 46,4% de los votos a Morales, contra 37,07% para Mesa, con el 95,63% del conteo realizado. La brecha se acercaba a los 10 puntos porcentuales necesarios para ganar en primera ronda.
Mesa denunciaba "fraude". En varias regiones estallaron incidentes violentos, con incendios, enfrentamientos con la policía y saqueos.
22 de octubre Organizaciones ciudadanas opositoras convocaron a una huelga general por tiempo indeterminado.
23 de octubre Morales denunciaba que "un golpe de Estado en proceso" por parte de la derecha boliviana, con apoyo internacional. La huelga, replicada en todo el país, era salpicada de incidentes entre oficialistas y opositores.
25 de octubre Tras los resultados finales, Morales es declarado oficialmente ganador con el 47,08% de los votos frente a 36,51% de Mesa. La oposición, la Unión Europea, Estados Unidos, la Organización de Estados Americanos (OEA), Colombia y Argentina demandan un balotaje. Los cortes de calles y enfrentamientos continuaron.
27 de octubre Morales descartaba cualquier "negociación política".
28 de octubre La protesta se intensificaba con numerosos bloqueos y enfrentamientos con la policía o entre simpatizantes y opositores de Morales en La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
31 de octubre Comenzaba una auditoría de la OEA sobre el recuento, solicitada por el gobierno pero rechazada por la oposición.
2 de noviembre Luis Fernando Camacho empieza a mostrarse como el rostro más visible y radical de la oposición, al llamar al Ejército y a la Policía a "ponerse del lado de la gente" e insta al presidente a renunciar. Morales llama a las fuerzas armadas a "servir al pueblo boliviano" manteniéndose cerca de su gobierno.
4 de noviembre Mesa exigía que se celebre una nueva votación.
6 de noviembre Tenían lugar violentos enfrentamientos en Cochabamba y bloqueos en otras partes del país.
8 de noviembre Tres unidades policiales se amotinaban en Cochabamba, Sucre y Santa Cruz. Morales volvía a denunciar un golpe de Estado "en curso", pero el gobierno descartaba por el momento una operación militar contra los amotinados. La ola de protestas deja tres muertos y 200 heridos.
9 de noviembre Los jefes policiales de las principales ciudades, invocando a la Constitución, decidieron no reprimir las protestas, que crecieron en magnitud y violencia. Refugiado en su núcleo más duro, Evo Morales decide llamar a nuevas elecciones minutos después de que lo reclamara la OEA.
10 de noviembre Morales anuncia convocatoria de nuevas elecciones presidenciales.


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