Durante el periodo de gobierno de Andrés Manuel López Obrador, los Homicidios dolosos bajaron un 10.34% según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), cifra muy similar al 9.7% reportado por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (Sesnsp).
En lo que va del presente siglo, López Obrador ha sido el único mandatario en disminuir las cifras de Homicidios dolosos cuando sus dos antecesores, Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón Hinojosa, prácticamente duplicaron las recibidas. El caso del segundo de los mencionados es responsable de gran parte de la espiral de violencia al simular una Guerra contra el narco, pero donde su titular de Seguridad pertenecía a uno de estos grupos.
La diferencia entre los registros del Sesnsp y del Inegi radica en que el primero de los casos recopila información de las carpetas de investigación levantadas por las diversas Fiscalías, mientras que Inegi lo hace de las actas de defunción levantadas.
Aunque teóricamente no deberían existir mayores diferencias entre unos y otros, significaría que no todos los probables homicidios dolosos reportados por los hospitales son investigados y/o, que luego de las indagatorias, correspondían a ser culposos, aunado a que muchos homicidios son reportados directamente a las autoridades y no pasaron por institución de salud alguna, así como cuando corresponde al hallazgo de restos.
