Sopa de grillos
Esteban Blancas Balbuena
Cada día en Acapulco, se incrementa la violencia, y cada día los acapulqueños vivimos con miedo y terror y con el Jesús en la boca, ya toda familia, hemos sufrido por lo menos, un asalto, una extorsión, un secuestro, con violencia nos han quitado nuestro automóvil, han matado a un familiar, o hemos sido testigos de un acto de violencia en las calles.
Hasta los propios gobernantes han vivido una o dos balaceras a unos metros donde se encuentran, en la actualidad, ya no extorsionan o secuestran nada más a los que tienen dinero, sino a trabajadores, profesionistas, estudiantes y hasta pequeños comerciantes que venden chiles y jitomates, por esa situación de cobro de piso, muchos negocios han cerrado en Acapulco.
Acapulco, es la ciudad más violenta del país y a nivel mundial, se ubica en el tercer lugar, después de San Pedro Sula, Honduras y Caracas, Venezuela, según el Consejo Ciudadano para la Seguridad Publica y la Justicia Penal.
Los gobiernos, sólo se lamentan de los hechos delictivos, y en algunos casos minimiza el asunto de la criminalidad y siempre dice que vamos a la baja, o que ’Guerrero no debe de acostumbrarse que hay muertos por violencia, eso no es correcto, hay que parar la deshumanización que existe’. Por otro lado reconocen que ’hay un índice notable de muertes violentas en el estado’ o también dicen, ’hablemos bien de Acapulco’, si los muertos hablaran, ¿Hablarían bien de Acapulco? Y los vivos que han sido secuestrados, extorsionados o robado con violencia su automóvil. ¿Hablan bien de Acapulco?.
El gobierno, si verdaderamente, habla en los discursos, que vamos a la baja en criminalidad, que no nos preocupemos los ciudadanos, que están atacando el problema y de que hablemos bien por guerrero por Acapulco, entonces, ¿porque los gobernantes, traen carros blindados y una docena de escoltas y sus propias familias?
Actualmente, si se soltaron los demonios, a pesar de que existen en la entidad más de10 mil efectivos, entre policías federales, militares, gendarmes y estatales, asesinan en colonias populares, en el centro de la ciudad, en las playas turísticas, dentro de los centros nocturnos, de los restaurantes y en la propia avenida costera "Miguel Alemán", que es la más blindada, todos los asesinatos que son miles, están impunes en Acapulco y en ocasiones matan a 50 o 100 metros donde están los policías.
Así, blinden todo Acapulco, con 10, 50 o 100 mil efectivos entre policías federales, militares, gendarmes y estatales, de todas maneras habrá asesinatos, por el control y vigilancia que tienen los criminales en las calles.
Los empresarios y hombres ricos, pueden defenderse de la delincuencia, contratando elementos de seguridad, autos blindados, armas para la protección de sus bienes o seguridad de su familia, pero los ciudadanos comunes y corrientes, profesionistas y pequeños comerciantes, no tenemos los recursos económicos necesarios para conseguir protección personal.
El gobierno federal, desde hace cinco años ha cambiado muchas veces la estrategia de seguridad en contra de la criminalidad, y nunca les ha funcionado, porque solo, aumentan la cantidad de policías federales y militares y no aplican una estrategia militar o de inteligencia y de utilizar la tecnología avanzada de comunicaciones y de vigilancia.
Si los gobiernos tienen la voluntad política, de acabar con la delincuencia, que nunca lo lograran, pero, por lo menos el índice de violencia bajaría al 90 por ciento, tienen que combatir radicalmente la corrupción y la impunidad en sus funcionarios y principalmente en las corporaciones policiacas, en todos los niveles de gobierno, llámese municipal estatal y federal.
Su actuación en el combate a la delincuencia, debe de ser con una estrategia militar o de inteligencia, usando toda la tecnología a su alcance, con sistemas de monitoreo y vigilancia, en lugares estratégicos de las calles principales de Acapulco, como lo hacen en la ciudad de México y todos los países desarrollados que han logrado, buenos resultados en la captura de malhechores y terroristas.
Antes de tomar posesión como gobernador del Estado de Guerrero, Héctor Astudillo Flores dijo: que sería su prioridad el asunto de la delincuencia y durante el acto de posesión, del 27 de octubre del 2015, anunció una restructuración radical de los cuerpos policíacos en la entidad porque, dijo, ’el problema central en Guerrero es la inseguridad’, llevamos 6 meses de su gobierno y solo en Acapulco, de enero al mes de abril del 2016, ha habido 205 homicidios y delitos con arma de fuego, sin esclarecer.
Mientras el gobierno esté contaminado por la corrupción y la impunidad y también las corporaciones policiacas, va a continuar y se va a incrementar la delincuencia organizada y llegara el día que el pueblo se hartara, y no permitirá, que le sigan matando a su familia, extorsionándolo o robándoles sus propiedades y se organizara, para defender su patrimonio y su familia, a costa de su vida, porque las oraciones ya no funcionan ante dios y al gobierno le tenemos coraje, porque solo en los discursos hablan de combatir a la delincuencia y en sus acciones es todo lo contrario y por eso no tenemos orden y paz.