Desde la llegada de la 4T, los partidos políticos tradicionales han perdido el 52% de sus afiliados los últimos 8 años, lo que además ha mostrado el orden en el que irán desapareciendo en caso de continuar con sus mismas prácticas y, sobre todo, con sus mismas dirigencias.
En el periodo referuido y que comprende los cambios en afiliados ocuirrios entre 2017 y 2023, el que más perdió fue el PRD con 81%, que luego de tal desplome, desaparecieron al no haber conseguido las votación mínima.
Al PRD le seguiría el PRI con un 78% de padrón rasurado. El triccolor ostenta una dirigencia nacional que los ha condenado al fracaso y donde su única función es la de tratar de saquear lo que les quede antes de apagar las luces.
Curiosamente luego de los mencionados se encuentra el PAN, quien sería el próximo partiddo político en desaparecer, toda vez qe al igual que los otros ya no cuentan con simpatía ciudadana salvo en puntos muy concretos del país donde aún siguen siendo mayoría, aunque en decadencia.
Pero las malas noticias no acabarían allí, pues el último en dicha lista sería Movimiento Ciudadano, otra agrupación idenificada con la oposición.
