• ¿En Guerrero, el que no cae lo avientan?
Alfredo Guzmán
Si no tienes nada material, puedes vivir y caminar por el mundo sin problemas. Pasas desapercibido. Los conflictos inician, cuando por trabajo, suerte o por la bondad de una mano amiga te haces de algo, de inmediato, eres víctima de la envidia.
Tener una bella mujer, una herencia que te saque de pobre, o algún boleto premiado o rifa en la que seas afortunado, no faltará quien diga. ¿Y ese pobre diablo, porqué tiene tanta suerte?
Si la envidia fuera tiña, millones de personas, fueran tiñosas.
Juro que no tenía idea quién era el señor Fabián Morales Marchán, quien para bien o para mal, fue ungido como Secretario del Migrante por el gobernador del estado Héctor Astudillo Flores.
Luego de que fue nombrado, ya sé hasta de qué se va a morir. Pues sus contrincantes, han pregonado sus cuitas y sus pecados, que para la suerte del susodicho, es tan perverso, que no se entiende que lo hayan nombrado a tan honroso puesto. Digo honroso, porque debe ser positivo que le reconozcan méritos para representar a los guerrerenses que viven en los Estados Unidos; debe ser un alto honor.
Pero ya lo dice la máxima de la política. “Si quieres que hablen bien de ti; muérete” Si quieres saber de qué te vas a morir, conviértete en candidato a algún puesto de elección popular o ahora que te nombren como funcionario de un gobierno.
Si te mueres: “Tan bueno que era, pobre, sufrió mucho. Era muy generoso. Lo recuerdo por su bondad. Siempre me saludaba. Me gustaba su amistad. Ya está con Dios, que en paz descanse. Apenas ayer platiqué con él. Pobre de su mujer y de sus hijos, qué será de ellos.”
Si te lanzas como candidato o eres nombrado funcionario de gobierno: “Pinche ladrón. Qué suerte tiene. Va robar a manos llenas. Es un corrupto. Es puto. Chingue a su madre, obtuvo lo que quería. No tiene vergüenza. Se robó hasta el dinero de la cooperativa de su escuela. No tiene llenadera. Y súmele lo que quiera.
Así las cosas, parece que si en el estado de Guerrero, los que vivimos aquí, estamos divididos, los que viven Allende las fronteras, esos si se odian de verdad. Y no se andan con jaladas.
Se entiende que los paisanos que viven en los EEUU son rudos y llegan a ser destructivos con el contrario. Se observa que allá, están más peleados que aquí en Guerrero. Su pecado, ser cabeza de un grupo contrario. Tiene acusaciones, y si se le prueban, pues quizá sea motivo de su remoción.
El caso, es que quienes aspiran a ser parte del gobierno del estado, en el caso de los migrantes, serán descalificados por el grupo contrario. Quizá por eso, normalmente quien representa a los migrantes en Guerrero, no es un migrante, sino un funcionario, que no tiene esa condición. Para no herir susceptibilidades.
Pero bueno, de seguir así las cosas, ya habrá de encontrar una solución el titular del Ejecutivo estatal. Y con ello dejen de pelearse los migrantes o sus familiares.
No apoyo a nadie, ni tampoco tengo candidato a ese puesto. Pues como están las cosas, seguro estoy, de que así se confirma la máxima, de que entre Guerrerenses en los EEUU, el que no cae lo avientan. Triste.