El zopilote se adapta a los nuevos tiempos


Una especie que también lucha por sobrevivir

Ahora para subsistir, también se dedican a pescar, para alimentarse.

Los zopilotes, por su resistencia a las enfermedades, existe el mito de que, su carne cura el cáncer y el hombre ha iniciado su exterminación

El zopilote se adapta a los nuevos tiempos
Medio ambiente
Diciembre 16, 2021 18:09 hrs.
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JESUS JIMENEZ CHINO › codice21.com.mx

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El zopilote se adapta a los nuevos tiempos y para sobrevivir ahora recurren a pescar y se les puede ver en los riscos que van de la Curva del Capitán hasta llegar a la Colonia Jardín de este puerto de Acapulco.

Lo anterior fue dado a conocer por vecinos de la Playa Mimosa, cerca de donde existe la otra casa de Trazan, pero por esta ocasión no abundare en ese tema, ya que será materia de otro artículo.

Playa Mimosa en Acapulco, es considerada un pedacito de cielo, un paraíso en Acapulco, una playa casi escondida, de acceso complicado, pero que vale la pena. La naturaleza dulce y el mar salado, conviviendo en armonía, solamente separados por la arena. Un lugar mágico.

Ubicada a pocos minutos de Pie de la Cuesta, a la altura de la colonia Jardín, donde sólo tendrás que hacer un breve recorrido entre vegetación hasta una playa muy poco común, con rocas en lugar de arena y agua cálida y cristalina. Sabrás que has llegado cuando veas una imagen que remite a una pequeña isla perdida y que se parece más a una playa del Caribe que del Pacífico.


Desde esta área hay quienes afirman que durante su estancia en esa zona han observado como desde lo alto los zopilotes primero planean y luego de visualizar su presa, se lanzan en picada al mar y vuelven a salir llevando su presa (pescado) sostenido por las garras de sus pies y se trasladan a los árboles o palmeras para comerlo o alimentar a sus crías (hijos). Lo cual se vuelto ya algo muy cotidiano. Al igual que tomar agua clorada de las alvercas y no para protegerse del COVID 19, si no para la digestion de sus alimentos.
Todos hemos oído hablar del zopilote, esa ave de gran tamaño que es famosa por alimentarse de los restos mortecinos de otros animales. Es conocido bajo varios nombres, tales como como buitre, curumo, zamuro o zopilote negro.

Actualmente es la única especie del género Coragyps. La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (CONABIO) considera a este animal dentro del orden de la familia de los Cathartiformes.
Su nombre común, buitre, proviene del griego vultur que significa ’destrozador’.

Mientras que su nombre mexicano, zopilote, proviene de la voz náhuatl tzopilotl, donde tzotl significa inmundicia y pilotl colgar, haciendo referencia a que al volar llevan colgando de sus garras la carroña.

Debido a su naturaleza carroñera, se le puede avistar principalmente en los basureros. Aunque también suele cazar pequeñas presas.

Se lo encuentra principalmente en tierras bajas planas, como llanuras costeras. Busca alimento sobre campos abiertos, pero por lo general se posa y anida en bosques, por lo que escasea en las llanuras abiertas.

Su cuerpo puede medir hasta 74 cm, posee plumaje negro con cuello y cabeza calvas, pico con forma de gancho. Aunque silencioso, el zopilote suele ser sociable con otros ejemplares. A diferencia de otras aves, carece de siringe, por lo que sólo puede producir ligeros gruñidos. Su hábitat se extiende desde el sur de Estados Unidos, hasta el Sur de América. En México se ha conservado en casi todo el país.

El zopilote en peligro de extinción.
Aunque no se ha lanzado, la alerta, oficialmente de que el zopilote sea una especie en peligro de extinción, en muchas zonas han ido desapareciendo. Hay quienes los cazan para hacer un caldo que supuestamente sirve como tratamiento contra el cáncer, pero eso es sólo uno de los muchos mitos que sólo contribuyen a desaparecer esta especie, como lo ha sucedido con otras.
El zopilote para los aztecas.

Para los aztecas el carácter carroñero de los zopilotes tenía doble significado: era una señal de muerte y de abundancia a la vez (como ese banquete del fin del mundo que devoran estas aves). Cuando los zopilotes encuentran algo para comer lo sobrevuelan en círculos. Ese es un aviso para que más aves puedan llegar al festín y terminarlo más rápido. Comer en parvada no sólo beneficia a las aves sino a todo el ecosistema. Al devorar los desperdicios putrefactos en un tiempo relativamente corto, los zopilotes evitan bacterias y enfermedades. Lo único que dejan es un terreno limpio y potencialmente fértil.

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