Ricardo Salinas Pliego, quien ostentara la cuarta fortuna familiar más grande del país, buscará sobrevivir a este 2025 con dificultades que nunca antes había enfrentado: primero, porque se ha quedado sin figuras políticas que le protejan para saltarse la Ley, lo que otrora le hizo prosperar como empresario, pero después porque si pese a su estrategia legal sus deudas le son cobradas este año, el magnate estaría a un paso de la bancarrota.
A mediados de este año, Forbes reveló que ya había perdido el 63% de su fortuna en menos de un año, pues de tener 13.4 mil millones de dólares (mdd), tan sólo se quedó con 4.9 mil mdd. La razón, que las acciones de sus empresas comenzaron a ajustarse acorde con la realidad de sus números.
Por si fuera poco, en sólo dos semanas los nuevos ministros de la Suprema Corte de Justicia entrarán en funciones y con ello, habrá dejado de tener protección para saldar los 74 mil millones de pesos que adeuda al fisco, mismos que son equivalentes a 3 mil 950 mdd.
Y ya con lo anterior, la fortuna de Salinas Pliego se desvanece para quedarse con menos de mil millones.
Pero su mala ’suerte’ no acabaría allí, pues son 600 millones de dólares los que debe a sus accionistas en Estados Unidos, lo que le dejaría con una fortuna de menos de 350 mdd tras el pago de sus obligaciones, lo cual es casi 40 veces menos de la que presumía. De hecho, pese a los avances que ha tenido Grupo Salinas bajo su dirección, esa cifra ya sería menor al legado que su padre Hugo Salinas Price dejó en activos.
Finalmente, si sus deudas le son cobradas este 2025, su fortuna presentaría una disminución del 97% respecto 2024, lo que lo dejaría al borde de la bancarrota.