De Nada
Desde 1996 y hasta el 2021, el país contaba con un Fideicomiso destinado a la atención de desastres naturales, el Fonden, el cual era solicitado por las entidades federativas para su aplicación una vez les fuera autorizada la ’declaración de desastre’.
Ese y otro centenar de fideicomisos habían sido manejados de manera discrecional, teniendo observaciones de más de 32 mil millones sólo entre los gobiernos de Calderón y Peña, de los cuales, 21 mil 566 millones (2 de cada 3 pesos), correspondían justamente al Fonden.
Hasta allí, es justificable su desaparición, pero ¿nos quedamos sin recursos para atender desastres?
La respuesta es no.
De entrada, la nueva Ley General de Protección Civil y Gestión del Riesgo de Desastres obliga a que las entidades federativas presupuesten recursos ante tales eventualidades y contraten seguros catastróficos. Aunado a ello, la SHCP gestiona recursos de manera directa, sin necesidad de un fideicomiso para ello, además de implementarse la figura de Acuerdos para emergencia y desastres, donde la autoridad, previo censo de damnificados, otorga recursos directamente a los afectados sin estar limitados a los recursos de algún fondo, pues se trata de una emergencia y se debe destinar lo suficiente.
Es por lo anterior que mientras antes, con el Fonden, invitaban a hacer tandas para reconstrucción y en los hechos los gobiernos viralizaban imágenes entregando cobijitas, ahora, como se observó con Otis en Acapulco, además de las reconstrucciones, las familias son beneficiadas con refrigeradores, estufas licuadoras, despensas, y hasta apoyos para realizar ellos mismos la limpieza doméstica o contratar a alguien más.
En Guerrero, tras Otis, fue destinada la cantidad de 61 mil mdp, el doble del máximo histórico disponible del Fonden...

La desinformación es un mal que debe combatirse y actualmente ha llegado al grado de que en redes hay quienes hacen campañas asegurando que “Con el Fonden no hubieran sucedido estos desastres”, como si un fideicomiso fuera capaz de imponerse a la misma naturaleza.
Por cierto, que al momento de su desaparición el Fonden tenía pasivos por 13 mil millones de pesos, en pocas palabras no tenía dinero, sino que lo debía.
De nada.