Guerra comercial en pleno apogeo. En Japón se buscaría un acuerdo


Aprovechando la cumbre del G-20, los presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de China, Xi Jinping, se reunirán en Japón para buscar mecanismos que frene la locura en que han caído los dos poderosos mandatarios y que tienen temblando al resto del mundo.

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Guerra comercial en pleno apogeo. En Japón se buscaría un acuerdo

Economía

Mayo 13, 2019 22:50 hrs.
Economía Internacional › Colombia
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Un compás de espera habrían abierto las dos economías más grandes del mundo para tratar de solventar la profunda crisis comercial desatada entre ellas y que tiene en ascuas a las demás naciones del universo por las consecuencias nefastas que esa confrontación podría causar para la estabilidad de la economía mundial.

La confrontación que por ahora esta en anuncios de elevación de los aranceles a productos de uno y otro lado determinó que un índice de las acciones mundiales haya caído el lunes, luego de que China anunciará sus medidas económicas para contrarrestar a las que ya había anunciado Estados Unidos tres días antes, en un 1,9%, su mayor caída diaria en más de cinco meses, mientras que la moneda china –por el mismo fenómeno- descendió a su nivel más bajo desde diciembre pasado.

La espera sería hasta finales del próximo mes de junio cuando existe la posibilidad de que los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de China Xi Jinping, se reúnan en el marco de la cumbre del G-20 prevista para realizarse en Japón.

El lunes en la noche el presidente Trump se encargo de hacer el anuncio durante una reunión que sostuvo con periodistas que cubre la Casa Blanca, sede del gobierno estadounidense, pronunciamiento que efectuó luego de que la guerra comercial entre las dos mayores economías del mundo se intensificó y provocó escalofríos en los mercados globales.

La disputa comercial entre Estados Unidos y China se registra desde hace más de un año, pero solo hasta comienzos de mayo de este año los dos gobiernos decidieron pasar de la amenaza y la palabrería a la toma de decisiones.

Quien tomó la lamentable iniciativa de desenterrar el hacha con lo que puso a tambalear la economía terráquea fue Trump quien hace una semana decidió oficializar el anuncio de aumentar de 10% al 25% el nivel de aranceles para la importación de más de 200.000 millones de dólares en productos chinos.

Ante la decisión presidencial estadounidense, el gobierno de Jinping oficializó este lunes el aumento de sus aranceles a varios productos de Estados Unidos, que incluyen vegetales congelados y gas natural licuado, en represalia a medidas comerciales de Washington, acción que tomó pasando por encima de la advertencia que le había hecho Trump de que no respondiera.

Sobre el encuentro que se aguarda que se produzca en Japón, el presidente norteamericano sostuvo: ’Vamos a reunirnos, como saben, en el G-20 en Japón y creo que será una reunión muy fructífera’, ’Tal vez algo suceda’, dijo Trump en declaraciones en la Casa Blanca.

Los agricultores estadounidenses se encuentran entre los más afectados por la guerra comercial, ya que las ventas de soja a China cayeron en picada y los futuros del grano en Chicago alcanzaron su nivel más bajo en una década.

China anunció que aumentará sus tasas aduaneras a partir del 1 de junio de este año sobre 60 mil millones de dólares de importaciones anuales de productos estadounidenses, anunció la Oficina de la Comisión tarifaria del Gobierno chino en su sitio en internet.

Pekín había prometido en varias ocasiones durante los últimos días que tomaría las "medidas de represalia necesarias".

"China nunca cederá a ninguna presión exterior. Tenemos la determinación y la capacidad de defender nuestros derechos e intereses legítimos", afirmó este lunes Geng Shuang, un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores chino.

"Hemos dicho en repetidas ocasiones: el aumento de los derechos de aduana no resolverá ningún problema", subrayó en una conferencia de prensa, en la que abogó por "un acuerdo en beneficio mutuo".

Antes de las medidas anunciadas este lunes por Pekín, casi la totalidad de los productos estadounidenses ya estaban sobretasados en China. Esto afectaba a un monto de 110.000 millones de dólares sobre un total anual de 120.000 millones de importaciones desde Estados Unidos.

’El ajuste chino sobre aranceles adicionales es una respuesta al unilateralismo y proteccionismo estadounidense’, aseguró el ministerio. ’China espera que Estados Unidos vuelva al camino correcto de comercio bilateral y consultas económicas’.

Trump ha acusado a China de incumplir los compromisos que alcanzó durante meses de negociaciones comerciales, lo que Pekín ha negado.

Las principales bolsas mundiales sufrieron importantes pérdidas por el recrudecimiento del conflicto comercial: Wall Street perdía casi 3% tan solo una hora después de su apertura, y Londres cerró cediendo 0,55%, París 1,22%, y Fráncfort 1,52%.

Wall Street cayó luego que China anunciara nuevas medidas arancelarias contra Estados Unidos, reavivando así el temor a un incremento del conflicto comercial entre las mayores potencias mundiales.

El índice industrial Dow Jones cedió 2,38% a 25.324,99 puntos; el Nasdaq, de valores tecnológicos, cayó 3,41% a 7.647,02; y el S&P 500 bajó 2,41% a 2.811,80 unidades, según los datos definitivos de la jornada.

La paliza sufrida por el Dow le provocó el peor cierre en tres meses, y para el Nasdaq fue el peor día del año.

Por su lado, el ministro chino de Asuntos Exteriores, Wang Yi, advirtió hoy desde Rusia de los "efectos dañinos" que ha tenido "ejercer presión sobre Pekín", y adelantó que "los intentos de EEUU para presionar a China sólo exacerbarán la situación en torno al acuerdo comercial".

El canciller, próximo al presidente chino, Xi Jinping, señaló que, con todo, "las negociaciones chino-estadounidenses han alcanzado un progreso serio y significativo gracias a los esfuerzos de ambas partes".

"Hay problemas difíciles que requieren un estudio serio y la toma de decisiones", dijo Wang tras una reunión con su homólogo ruso, Sergei Lavrov, en Sochi.

Queda pendiente saber si esas dificultades se refieren a que Pekín se habría negado a cumplir con los requisitos de Washington, que pide mecanismos legislativos para proteger la propiedad intelectual de las empresas estadounidenses y un mecanismo de penalizaciones que asegure el cumplimiento de los compromisos acordados por China.

"En tales circunstancias, simplemente no tiene sentido culpar a la otra parte de manera unilateral y, además, transferir la responsabilidad a los demás", dilucidó el ministro chino, que volvió a repetir que China "defenderá sus intereses y los del comercio internacional" por encima de todo.

"Todavía hay espacio para la negociación. Por supuesto que las fricciones seguirán, no tengo dudas sobre ello. Pero esperemos lo mejor por el bien de todos mientras nos preparamos para lo peor", comenta Rea Xiao, profesor de Política Internacional de la Universidad de Fudan.

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