El voyerista
Alfredo Guzmán
El estado de Guerrero, tiene tantas cosas bellas, que su gente se siente privilegiado de haber nacido aquí. Acapulco, Guerrero es un sitio emblemático para muchos, luego de que se convirtió en un lugar donde sucedían cosas que no se podían concebir en ningún otro lado.
Muchos mexicanos, tenemos historias qué contar de algo que hayamos hecho o que nos haya ocurrido en el bello puerto. Y conste que conozco puertos en México. en el extranjero.
En Europa, en el Caribe, en el Océano Pacífico y en el Atlántico, hay puertos en donde mis pies han dejado su huella y se hundieron en la arena del mar. Pero hablar de Acapulco, es hablar de un lugar paradigmático. Emblemático, hermoso, donde el que llega se enamora. Pocos lugares como la Bahía de Santa Lucia y sus alrededores.
Ahí llega gente a vivir lo que nunca pudo vivir en otro lado. Hay tranquilidad, placer, excesos, pasión, amor, y por supuesto, también hay dolor. Eso es la vida.
Por eso, siempre que puedo hacer un comentario a favor del puerto, lo hago. Hoy, no es la excepción. Si le va bien a Acapulco, el estado de Guerrero, tiene futuro. Si Acapulco, se muere, los guerrerenses también sufrirán.
Por eso y por muchas cosas más, el gobierno del estado de Guerrero, se afana en fortalecer la imagen de Acapulco, Zihuatanejo y Taxco, además de hablar a favor de que existen, más de 500 kilómetros de costas en Guerrero, que el turista nacional y extranjero debe conocer. Pero no sólo hay costas, hay otros sitios, que tienen lo suyo, en cuanto a artesanía. Tlapa, Olinalá, Chilapa, Ometepec, Zitlala. La sierra y la Tierra Caliente, es zona vedada, pero hermosa.
Mi deseo, es que en la Semana Mayor, el turismo nacional llegue a Acapulco y al estado de Guerrero y visite lo que le agrade. Que los mañas se abstengan de molestar a quienes con su dinero y con las compras que vendrán a realizar, ellos también pueden vivir mejor.
Que permitan que la gente se divierta y que con ello deje divisas que permitirán a todos los trabajadores de servicios, puedan seguir soñando. Se trata de que quienes trabajan por vivir mejor, permitan también al turismo, se sienta como en casa, se divierta y sueñe con volver a regresar.
Miles de Chilangos, tienen casa con alberca que les vendieron las constructoras que se enriquecieron vendiendo casas construidas en humedales. Ellos, lo saben, porque al fin de cuentas ellos viven en constante riesgo, pero se emocionan de venir a vivir a sus casas en Llano Largo, algunos lo hacen en el hotel Camarena, o en los hoteles de las diferentes zonas de la Costera, Caleta o de la zona Diamante y se solazan como chacuacos.
El municipio de Acapulco y Evodio Velázquez Aguirre tienen muchas tareas, para fortalecer al turismo, para que no se abuse de él.
El gobierno del estado y Héctor Astudillo Flores, igual. Ya después se verá, si hay cultivos controlados de amapola, si se decreta la violencia de género, si el PRD se sigue masacrando solo. Si se libera a Nestora, si el Procurador, la riega o se compra una planta desértica, si, si, si, en fin.
Es necesario abrir un espacio que permita a todos trabajar, porque le vaya bien al turismo que visite el estado, que sea bien recibido y que se divierta y sea cuidado por la misma sociedad, autoridades y demás responsables de hacerlo.
Que todas las autoridades unifiquen criterios, para que al final de cuentas, el estado, con una de las infraestructuras, quizá más viejas y obsoletas en algunos lados, pero que en otros, sigue fortaleciéndose, siga siendo opción para el turismo nacional y el extranjero, que poco a poco empieza a regresar.
La violencia, no se terminará, lamentablemente, porque quienes ven sólo el negocio inmediato, no ven más allá de sus narices y apoyan al turismo que nos visita. Para que siga regresando.
Eso es en lo que debemos trabajar hoy. Sin mezquindades. Para poder seguir soñando. Gracias.