Sergio Enrique Castro Peña

Hablemos de genética, o de “seréis como dioses”/ I de II

Hablemos de genética, o de “seréis como dioses”/ I de II
Periodismo
Febrero 11, 2016 00:18 hrs.
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Para el Cristianismo, en sus versiones religiosas diversas, la Biblia –viejo y nuevo testamento- es un libro sagrado y su fundamento. Por su parte, la religión Judía solamente acepta al viejo testamento como inspirado o, dictado por dios. Lo anterior, viene al caso, no porque quisiéramos hacer una disertación teológica, ni tampoco porque creamos que sea la verdad absoluta, sino porque en una buena parábola es factible explicar nuestro proceder, nuestro comportamiento, nuestro pensamiento. Nos referirnos, a lo expuesto en su primer libro, el “Génesis” y, de manera específica a lo relacionado con la creación de Adam y Eva. Él relato cuenta que, al sexto día de la creación, Dios hizo Adam a su imagen y semejanza. Esto es, cualquiera que viera Adam sería como percibir a Dios en un reflejo y en un parecido de su creador. De esta forma, también, el hombre al ver su imagen, se percataría de que, a pesar de su parecido, no era Dios.
Cuenta la mitología, que paseándose Eva por el Edén, hay que recordar que ahí no se trabajaba ya que todos los días eran vacaciones, se encontró con la serpiente. Acto seguido, se desarrolló el dialogo siguiente, el cual sin ser totalmente literal, pudo darse así: La serpiente le pregunta a Eva “¿Conque Dios ha dicho, no comáis de todo árbol del huerto?” A ello, Eva contesta: Dios nos ha dicho que podemos comer el fruto de todos los árboles, pero nos está prohibido comer del árbol que está en la mitad del huerto, el del “bien y el mal”, de hacerlo podríamos morir. En replica, la serpiente señaló: la razón real por la que Dios les prohíbe comerlo es porque de hacerlo serían como dioses. Es una mentira que vayan a morir, por el contrario, si probasen de aquel árbol tendrían esas dos condiciones de los dioses: pleno conocimiento para discernir que era el “bien y que era el mal” y serían inmortales. Siguiendo el relato de la Biblia, Eva tenía razón, la serpiente, la engaño. Sin embargo, no mintió. Tenía razón, el fruto de árbol de “bien y el mal, sí les dio la capacidad de discernir y de tener libre albedrío. Pero ante todo le presentó al ser humano un gran incentivo: adquirió la sed por investigar, por saber, lo cual se convirtió en el motor que nos mueve constantemente y que, junto con la inteligencia, son parte fundamental que nos distingue de otros seres vivos. Asimismo, Dios decía la verdad sobre las consecuencias de ese acto: al probar aquel fruto, dejamos de ser inmortales y morimos, cumpliéndose aquello de que “polvo somos y polvo volveremos a ser” al final de nuestras vidas.
El concepto, la idea, de que fuimos creados o fuimos dioses viene arraigada en todas las culturas y religiones que existen o han existido. Lo mismo sucede en lo concerniente a cómo trascender y superar la muerte. El objetivo es que después de la muerte, nuestra “alma”, se vaya al cielo, una cuasi versión del Edén. Para lograr esto existen un par de caminos. Uno es el directo cuando el ser humano fue un santo, o, sus pecados fueron perdonados por la autoridad facultada para tal fin, o, bien se efectúe el pago de una generosa limosna que llegue hasta lo alto de la pirámide. En caso de carecer de recursos para obrar tal milagro, entonces habrá de enfrentarse un largo y doloroso proceso en el purgatorio. Por su parte, la cultura griega, nos habla de dioses y semidioses, producto de relaciones sexuales entre un dios o diosa con un humano. El Imperio Romano, cuya su cultura fue una extensión de la griega, convirtió la idea y el deseo del ser humano de convertirse en dios en una prerrogativa exclusiva de los emperadores quienes, al morir, eran declarados dioses por el Senado. Sin embargo, en su impaciencia, algunos emperadores exigieron obtener el título antes de su deceso.
Desde sus albores, el ser humano ha comprendido que para tener mayores probabilidades de sobrevivir y reproducirse mejor, debe aprovechar y modificar su entorno. Con la aparición del “homo sapiens” y la domesticación del perro como su primer acto para controlar y modificar su medio de supervivencia, la caza, contribuyendo también a mejorar sustancialmente su dieta y sus posibilidades de supervivencia. Esta constante búsqueda, por mejorar su dieta, evolucionó hasta crear la agricultura y la ganadería y, con ello, el concepto de asentamiento. Así, dio inicio al aceleramiento del conocimiento grupal, mismo que influyó en la transmisión e intercambio de información para enfrentar los diferentes problemas que constituían su cotidianidad. De igual manera, el asentamiento poblacional propició una mayor incorporación en su dieta de plantas más fáciles de obtener y digerir. Asimismo, empezó utilizar aquellos animales con una mayor capacidad de domesticación.
El uso de la genética, no el conocimiento de su funcionamiento, se remota a la domesticación del perro, lo cual con el tiempo contribuyó a la aparición de la agricultura y la ganadería 10,000 años después. Los agricultores y los ganaderos de aquella época, se percataron que al seleccionar las mejores semillas de las plantas era factible obtener una mayor producción. Algo similar sucedió con los animales que tenían más mejor reproducción, misma que también, se transmitía a sus descendientes. Con ello, comprendieron que con este proceso, tanto las plantas como los animales, podían heredar sus características a las siguientes generaciones y que con tiempo obtendrían una producción cada vez mayor, una mejor calidad de los descendientes, de plantas y animales, y, por ende, una mayor cantidad y disponibilidad de alimentos.
Los estudios realizados en el siglo XIX por Gregor Johann Mendel, los cuales consistieron en la observación de mezclar diferentes vegetales y la cruza de animales a lo largo de tres generaciones, con lo cual descubrió como se comportaban los productos y las características de ellos y que eran heredados, seguían un patrón bien definido. A ese descubrimiento, se le conoce como la Las Leyes de Mendel y que son el fundamento de la genética y su desarrollo actual.
Sin entrar a profundidad sobre el tema, eso le corresponde a los expertos, tenemos que el funcionamiento de las células, y como están constituidas por el ADN (ácido desoxirribonucleico), es responsable de contener toda la información para el desarrollo y funcionamiento de las células de todos los organismos y constituye la unidad fundamental que contiene la capacidad de crear réplicas de sí mismo, produciendo, con su transmisión física y funcional, la herencia y, que se denominan genes, de donde toma su nombre la ciencia que la estudia: genética. El ADN, se compone de una cadena integrada por la combinación de cuatro tipos diferentes de elementos base y que son identificados como: Adenina (A); Timina (T); Citosina (C); y, Guanina (G). La secuencia de un gen, al ser traducida por las células se reproduce en una cadena combinando los cuatro elementos (ATCG) del ADN y que al existir de forma binaria se enlaza y complementarse obtiene una forma parecida a una doble hélice. Descubrimiento, que fue realizado en 1953 por los científicos James D. Watson y Francis Crick.
Con este conocimiento, se inicia una nueva fase en el campo de la genética, y el nacimiento de una nueva tecnología conocida como Ingeniería Genética. Esta utiliza la manipulación y transferencia del ADN de un organismo a otro, permitiendo controlar algunas de sus propiedades, obteniéndose organismos modificados, potenciando o eliminando cualidades no deseadas de dichos organismos. Entre los usos más significativos de la manipulación genética, tenemos la de corregir defectos genéticos, fabricación de medicamentos, creación de órganos o parte de ellos para sustituir los dañados total o parcialmente, en plantas y animales aumentando su resistencia a las enfermedades e incrementando su capacidad de producción. Otro campo, corresponde al de la clonación, que parte de la capacidad de las células de hacer copias exactas de sí misma y que se está trasladando a las técnicas de clonación en organismos, mamíferos, superiores, caso de la oveja “Dolly”, abriendo las puestas a la posible clonación de seres humanos.
El ADN está formado por un grupo de azúcares que integran su estructura en un polímero, que permitía su transmisión de una célula a otra y, hasta recientemente, se consideraban como las únicas capaces de realizar este proceso de transmisión genética. Sin embargo, un equipo de investigadores ingleses pudieron crear esos polímeros sintéticamente, los cuales pueden, también, almacenar y transmitir información genética. A este gen, con transmisores sintéticos, se le ha denominado AXN, el cual mantiene la estructura original del ADN para ser capaz de replicarse, evolucionar y almacenar información biológica. En decir, son diferentes, pero trabajan del mismo modo que lo hace el ADN.
Sin embargo, una vez conocido el funcionamiento del ADN, el siguiente paso era determinar la secuencia de los pares en los genes que componen el ADN de los organismos, esto ya se había realizado en organismos considerados inferiores como: ajolotes, ranas, batracios y, en la rama de los mamíferos, roedores, conejos, incluyendo la oveja “Dolly”. Por lo que, el siguiente paso era determinar el mapa del genoma de los humanos, que está conformado con la secuencia de 23 pares cromosomas (22 pares de autosomas y un par de cromosomas que determinan el sexo). Para ello, en 1990, con el financiamiento del gobierno de los Estados Unidos y la participación internacional de universidades, centros de investigación y la iniciativa privada, dio inicio un estudio denominado “Proyecto del Genoma Humano”, mismo que se finalizó en abril de 2003. Paso trascendental, en las posibilidades de realizar clonaciones de seres humanos a, pesar, de que, el genoma humano se constituye de 20,000 a 25,000 genes distintos.
El otro objetivo del afán del hombre, es la de recuperar la capacidad de vivir más tiempo, con una mejor calidad y, de ser posible, para siempre. De cómo, con los avances de la genética y la ciencia médica el ser humano está abocado a lograr ese objetivo y de modificar también su entorno. Pero, ese será el tema de nuestro escrito la próxima semana. sergiocastro6@yahoo.com.mx
Anexo 1: Con lo acontecido en Cancún, en relación a la construcción en Tajamar y, el desenlace del asunto Moreira en España, se podría pensar que, ahora sí, el gobierno de Peña Nieto está dispuesto a utilizar las armas legales y políticas con que dispone para enfrentar los problemas que sus enemigos le están creando o, quizás sea la mano, de algún dirigente político, fuera del círculo mexiquense-hidalguense. ¿Usted, qué opina?
Anexo 2: Faltan tres días para que inicie la euforia papista y de “milagros inesperados”. Se sigue viendo la paja del ojo ajeno y con ello se quiere eludir los problemas internos de la Iglesia Católica, principalmente los relacionados con a los actos de pederastia del padre Maciel y los Legionarios de Cristo y la complicidad vergonzosa de los dueños de las grandes corporaciones de comunicación y del gobierno. En su visita a Estados Unidos, el papa no conto con las complicidades y tapaderas que lo están cubriendo en México.

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