Los habitantes de Tulancingo están más interesados en remover a su actual alcaldesa, que los hidalguenses en solicitar la revocación de mandato del gobernador, reflejándose ello en una proporción de 43 a 1.
En 15 días de actividades, los promotores de la revocación de Julio Menchaca como gobernador de Hidalgo alcanzaron a obtener, todos ellos en su conjunto, apenas 148 firmas, lo que arroja un saldo de aproximadamente 10 recolecciones diarias.
Po su parte el Consejo Ciudadano de Observación Municipal (COOM) recabó, en 7 días, alrededor de 3 mil firmas, lo que deja un promedio diario de 429, esto es, que como proporción son 43 veces más los interesados en remover a Lorena García que a Julio Menchaca.
Ninguno de los ejercicios prosperará, sin embargo.
Para el caso de la revocación de Menchaca, aunque se trate de un ejercicio contemplado en la legislación local, con apenas 10 firmas diarias, sin descanso, hipotéticamente llegarían a la meta hasta el año 2090. Es así que con los 70 días restantes ni siquiera van a ser capaces de solicitar el referéndum.
En el caso de Tulancingo, aunque no se duda que alcancen el 10% del padrón (12 mil firmas) derivado de la inconformidad que se mantiene con García Cázares, no se trata de un ejercicio apegado a derecho, pues la figura de revocación solamente existe para el ejecutivo estatal.
En este último caso sin embargo, no todo estaría perdido para los promoventes. La remoción de un poder, en este caso del ayuntamiento, está a expensas del Congreso del Estado, y si bien se deben acreditar condiciones específicas, si la mitad o un número cercano a la mitad del padrón expresa su rechazo hacia la alcaldesa, al legislativo no le quedaría otra que tomar cartas en el asunto, pues se estaría hablando de una crisis de gobernabilidad.
Cabe señalar que en diversos estudios demoscópicos donde son evaluados los alcaldes de Hidalgo (de sus ciudades más importantes), la de Tulancingo es la que más ocasiones ha aparecido en último lugar.