Nació en Estados Unidos en los años 60, cuando los comerciantes celebraban el milagro de pasar de ’números rojos’ a ’números negros’ justo después del Día de Acción de Gracias.
Aquella mañana, las tiendas abrían temprano y las calles se llenaban de compradores desesperados por atrapar la mejor ganga, casi como si fuera un deporte nacional.
Ese caos festivo marcó el inicio de la temporada navideña. Con el tiempo, la fiebre se volvió global: otros países copiaron la idea y el comercio en línea la catapultó aún más. Hoy, el Black Friday es sinónimo de ofertas, filas eternas y compras maratónicas.
*Que sea un gran Black Friday*