Democracia, el gran reto

¡Jálalo que es pargo!

Redacción

¡Jálalo que es pargo!

Política

Agosto 12, 2019 08:54 hrs.
Política Nacional › México Guerrero
Redacción › codice21.com.mx

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Este domingo el Partido Revolucionario Institucional (PRI) llevó a cabo su proceso interno para la renovación de su dirigencia nacional, con una elección en la que se supone debieron votar solamente afiliados a dicho instituto político, y con ello dar muestra de que el tricolor, por fin, se abre a la democracia hacia adentro.

Hace pocos días el Partido Acción Nacional hizo lo propio para elegir dirigencias municipales en Guerrero, y en este mismo año se prevé que los partidos Morena y PRD hagan lo mismo para renovar sus dirigencias estatales, y seguramente intentarán hacerlo con eso que llaman consulta directa a las bases.

El problema es que en México hablar de partidos políticos es referirse a lo más antidemocrático que pueda existir. Con el debido respeto que se merecen, todos, sin excepción, adolecen de ese estigma que durante décadas han traído a cuestas y no se han podido sacudir: la imposición, y no tan solo para nombrar a sus dirigentes, sino también para asignar candidaturas e incluso elegir representantes populares.

Salvo rarísimas excepciones, siempre ha habido un gran elector, o los llamados dados cargados, o quién desde los espacios de poder mueve los hilos para favorecer al elegido, para ungir, por encima de la voluntad popular, en ocasiones sin recato y sin el más mínimo respeto a su propia militancia.

Celebramos que al menos haya imperado la civilidad entre priístas y panistas, pues no se conoce de incidentes graves qué lamentar, o los llamados ’cochineros’, como jocosamente les llamó López Obrador en su momento; ojalá y en los procesos venideros siga esa tendencia. La democracia en México, sin llegar a consolidarse aún, es un proceso que ha costado sangre, sacrificios, lucha, y si estos son los primeros signos de que nos encaminamos a su consolidación, bienvenidas esas consultas internas en los partidos.

Mientras tanto… ¡Jálalo que es pargo!


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