El agua y el placer de ayudar
Redacción
Este viernes 22 de marzo se celebró el Día Mundial del Agua, fecha instaurada por la Organización de las Naciones Unidas en diciembre de 1992, por lo que año con año se conmemora como un elemento esencial del desarrollo sostenible y se invita a participar en actividades relacionadas con la conservación, el desarrollo y el buen uso de los recursos hídricos.
En mi modesta opinión el agua es el más vital de los recursos naturales pues no solamente propicia el bienestar de la población y el crecimiento inclusivo, sino además tiene un impacto positivo en la vida humana al incidir en cuestiones que afectan a la seguridad alimentaria y energética, a la salud y al medio ambiente. En pocas palabras, sin agua no hay vida.
En Acapulco, justamente uno de los principales problemas que aquejan a las familias es la escasez del vital líquido en los hogares, algo que para muchos resulta hasta paradójico pues si algo tenemos de qué presumir es de los generosos cuerpos de agua que nos rodean: Ríos, lagunas, arroyos, el propio mar, amén de que prácticamente en cualquier lugar que se excave brota el agua.
El problema entonces no es de escasez, sino de las pésimas administraciones que ha tenido el organismo operador CAPAMA, el mismo que a decir de la propia alcaldesa Adela Román Ocampo gobiernos anteriores ’no se hartaron de saquear’, pero que a la fecha no vemos ninguna acción legal contra los responsables, que todo mundo sabemos tienen nombre y apellido.
Para no variar, este fin de semana se nos notifica que habrá de suspenderse el servicio por supuestas labores de mantenimiento de la Comisión Federal de Electricidad a los sistemas de captación y que si bien nos va en dos días tendremos agua. Eso dice CAPAMA. Anuncios que a muchos conocidos les causa risa pues en algunos casos la falta del servicio es permanente, pasan semanas, incluso meses sin que les llegue a sus casas.
Desde hace varios años, Grupo Jobamex, a través de la asociación civil ’JACKOmienza’ que con orgullo encabezamos, hemos puesto nuestro granito de arena para paliar la situación de familias humildes que viven en zonas apartadas, llevándoles agua a través de pipas de manera gratuita, un esfuerzo que de antemano sabemos no es suficiente, pero que al menos a quienes les llega les sirve para sus necesidades más elementales. Esto le corresponde al gobierno, sin duda, pero nada nos quita el poder ayudar a quien más lo necesita.
Mientras tanto… ¡Jálalo que es pargo!