¡Misión cumplida!
Jacko Badillo
Con la frente en alto después de haber obtenido la medalla de bronce, merced a un honroso tercer lugar que nos llena de orgullo, ya que nos enfrentamos a los mejores del mundo, culminamos nuestra aventura en el Campeonato Mundial Big Game de Pesca Deportiva Sudáfrica 2019, equiparable a unos Juegos Olímpicos en esta disciplina y este lunes por la tarde si Dios nos lo permite ya estaremos pisando suelo acapulqueño.
Junto a mis compañeros de equipo Rubén Morales Simón y Jesús Alfonso Reyes Tellechea nos sentimos orgullosos de haber representado a nuestro país, pero también muy contentos y sobre todo motivados por el gran respaldo que tuvimos a lo largo de la competencia, sabiendo que desde nuestra tierra nos seguían gracias a la magia de la tecnología y ese apoyo de muchos amigos, paisanos y familiares es el que nos inyectaba el ánimo para darlo todo en cada jornada.
Nuestro reconocimiento a la Federación Nacional de Pesca Deportiva de México que encabeza Luis Miguel García Pérez, así como a la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) que dirige Ana Gabriela Guevara Espinoza, al Grupo Jobamex y a todos quienes de alguna u otra manera contribuyeron a que pudiéramos hacer el viaje a tierras sudafricanas y regresar con esta presea.
Al escuchar y entonar las notas de nuestro glorioso Himno Nacional Mexicano no pudo menos que erizársenos la piel, al estar lejos de nuestra tierra y ser invadidos por ese sentimiento patriótico que seguramente embarga a todo mexicano que sale a competir y logra buenos resultados.
De mi parte, este triunfo me compromete a seguir esforzándome y superándome, continuar siendo un ejemplo para mis hijos y seguir llenando de satisfacciones a mi esposa, mis padres, mis hermanos y demás familiares de quienes yo también me siento orgulloso por todo lo que me han inculcado.
Ya les platicaré con detalle todo lo ocurrido en nuestra estancia por aquellos lugares. Hay que seguir preparándonos en todos los ámbitos pues como bien lo escribió mi amigo el periodista Francisco Javier Flores, mi vida ha sido una competencia permanente y así vamos a seguir, con el favor de Dios.
Mientras tanto… ¡Jálalo que es pargo!