Guardia Nacional, civil o militar, pero ya
Redacción
En otras circunstancias seguramente nos daría risa y hasta nos burlaríamos. Pero ante la gravedad de la situación uno no puede sino indignarse ante el pobre y triste espectáculo que dan nuestros flamantes representantes populares para tratar de darle solución a un problema que nos está afectando severamente a todos.
Me pregunto si será por eso que la gran mayoría de la población ya no quiere saber nada de los políticos y me contesto de inmediato que con justa razón, cuando vemos cómo han convertido el tema de la creación de la Guardia Nacional en un circo con el que pretenden tenernos embobados, como si el asunto de la inseguridad y la violencia no estuviera en niveles que requieren urgente y obvia resolución.
Ejecuciones a la orden del día, incluso de mandos policiacos; secuestros, extorsiones, cobro de piso, feminicidios, robos, asaltos y nuestros próceres dilatan la aprobación de este cuerpo armado que es urgente su entrada en operación, con el dilema de si debe ser militar o civil quien lo encabece. ¡Por favor! Pregunten a cualquier ciudadano y la respuesta segura que encontrarán será que da igual, que el chiste es que ese sistema de seguridad entre en operación y comience a dar resultados.
Y es que en efecto, desde nuestra trinchera hemos insistido en la urgente necesidad de combatir de manera frontal la violencia y la inseguridad; con toda la fuerza del estado, con cuerpos de élite, con estrategia, con tecnología, pero también con la decidida participación de la sociedad pues es ahí donde está el pulso real de la problemática; la sociedad civil tiene mucho qué aportar y no debe desdeñarse.
Es en verdad vergonzoso que Guerrero y ciudades como Acapulco o Chilpancingo sigan estando entre los primeros lugares respecto a los índices de violencia a nivel mundial, pero lo más triste y lamentable es que en el ámbito local no se cuente con una estrategia real para revertir esta situación, y la esperanza se circunscribe a esa famosa Guardia Nacional que sigue atorada ’allá arriba’.
Exijamos mayor responsabilidad a nuestros diputados y senadores. Qué dejen de estar politizando un asunto tan delicado y que de una vez entre en funciones esta propuesta del nuevo gobierno federal para darnos esa paz y tranquilidad que tanto anhelamos los ciudadanos, para ya no tener a nuestras familias y comunidades presas del miedo y la incertidumbre.
Mientras tanto… ¡Jálalo que es pargo!