BAJO FUEGO
José Antonio Rivera Rosales
El presidente norteamericano Donald Trump se alcanzó la puntada de amenazar con aranceles a todos los países que vendan crudo a Cuba, lo que se traduce en una muerte lenta para la economía de esa isla.
Más cuando la presidenta Claudia Sheinbaum anunció la suspensión de los envíos de petróleo al régimen cubano, evidentemente presionada por el mandatario estadunidense. Lo malo es que la suspensión del suministro comenzará por afectar la operación de los hospitales, la producción de básicos y en lo general toda la cadena económica de la economía isleña. Es decir, afectará principalmente a la población más vulnerable: los cubanos pobres, que son la gran mayoría en Cuba.
Según versiones, Cuba sólo dispone de combustible para los próximos 15 días. Además, algunos países europeos y latinoamericanos comenzaron a evacuar a su personal diplomático que resultaría afectado por una crisis inminente de energía.
Aunque la mandataria mexicana ha disfrazado la tensa situación con el gobierno trumpista, lo cierto es que sus acuerdos con ese sujeto están cimentados en fango. Así como engañó a los venezolanos, Trump está llevando a cabo el mismo jueguito perverso con los mexicanos, hasta que le toque quitarse la máscara, lo que sucederá antes del 17 de marzo próximo.
¿Por qué lo decimos? Porque esa fecha vence la restricción aérea que la FAA de Estados Unidos (Administración Federal de Aviación) impuso a todas las aerolíneas que viajan desde ese país a México, para que tengan cuidado por operaciones militares en territorio mexicano, sobre todo en la parte del norte y el sureste.
Significa que el Pentágono ya tiene listos planes de operaciones por aire y por tierra contra probables blancos ubicados en tierra, a los que buscarán neutralizar con un golpe parecido al que llevaron a cabo en Venezuela.
¿Cómo nos afecta? Bueno, es aventurado saberlo con precisión, pero la zona restringida por la FAA está situada a la altura de dos estados del norte: Sinaloa y Jalisco, sede de los cárteles del mismo nombre que, aunque las fuerzas federales mexicanas han estado combatiendo, hasta ahora no han podido capturar a los jefes máximos de cada organización.
En su última conversación telefónica, ocurrida hace apenas algunos días, Trump llenó de elogios a la mandataria mexicana, pero el caso es que Sheinbaum de ninguna manera debe creerse esos embustes, porque ese sujeto sólo representa los intereses de los más pudientes - la élite de la élite-, que sólo buscan más riquezas, sin preocuparse por la generalidad de la población.
Así que finalmente México tanto como Cuba están en la mira del Imperio.
Pero no sólo en América Latina: en Oriente Medio el presidente Trump se prepara para lanzar un ataque demoledor contra la oligarquía teocrática que tiene sojuzgada a esa nación. Una flota encabezada por un portaviones con misiles se prepara para actuar tan pronto reciban la orden del desquiciado mandatario.
El alto mando militar de Irán, por su parte, tiene listo su sistema de defensa, incluyendo misiles hipersónicos de alcance medio que harían estragos entre la flota de combate de los Estados Unidos, especialmente en el portaviones, que sería el blanco elegido por los persas.
A este escenario habrá que agregar la pretendida anexión de Canadá como un estado más de la Unión Americana y la invasión de Groenlandia, que ya recibió una puntual respuesta por parte del gobierno danés.
Todo este conflicto global, que provocaría un desastre internacional, lo causa un solo hombre: Donald Trump. Pero detrás suyo figura el lobby sionista que lo financió para que llegar a la presidencia, lo que explicaría en buena medida su apoyo incondicional al genocida primer ministro Benjamín Netanyau -quien en sus manos tiene la sangre de miles de niños de Gaza-
Este escenario dantesco, sin embargo, parece tener una explicación: algunos especialistas en siquiatría consideran a Trump como un hombre muy enfermo, con demencia frontotemporal, lo que explicaría la actitud del mandatario, a quien todos o casi todos ya abandonaron, lo que abre la posibilidad de que sea destituido.
A ello habrá que agregar el hecho de que el Congreso de los Estados Unidos aprobó por abrumadora mayoría (427 votos a favor con un solo voto en contra) que se abran al escrutinio público más de tres millones de documentos digitales que exhiben la conducta pederasta tanto del millonario Jefrey Epstein como del propio Trump (y una serie de millonarios y famosos de la sociedad norteamericana).
Esos archivos digitales podrían abrir el espacio legal para iniciar un juicio político al mandatario con el fin de hacer justicia a las víctimas de pederastia, que en su momento eran niñas de 13 años que fueron violadas por Trump y/o el magnate Epstein ya fallecido.
Pero hay más: han surgido revelaciones perturbadoras que dan cuenta de que en la mansión del pederasta hubo sacrificios de niños, en lo que habrían participado diferentes personas de esa elite pútrida que da cuenta de la decadencia de la sociedad estadunidense.
Esas investigaciones deben llegar hasta el final en beneficio de la misma comunidad, pero también del mundo que observa horripilado como una persona tan desquiciada puede estar al mando del ejército más poderoso del mundo.