Lo bueno, quieren bajar dependencia de gas; lo malo, sería mediante fracking


Sheinbaum ha señalado que el Gobierno federal, mediante Pemex, está evaluando la opción de realizar fractura hidráulica o fracking para la extracción de hidrocarburos en México

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Lo bueno, quieren bajar dependencia de gas; lo malo, sería mediante fracking
Política
Febrero 19, 2026 14:22 hrs.
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Redacción › Emmanuel Ameth Noticias

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La presidenta Claudia Sheinbaum ha reconocido que el Gobierno federal, a través de Petróleos Mexicanos (Pemex), está considerando la posibilidad de implementar actividades de fractura hidráulica o fracking para la extracción de hidrocarburos en el país.

Esta evaluación surge a raíz de la dependencia del gas importado desde Estados Unidos, el cual se obtiene mediante esta técnica. Sin embargo, Sheinbaum subrayó que cualquier actividad de este tipo se llevaría a cabo bajo los más rigurosos estándares ambientales y de carácter social.

Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la presidenta resaltó que la discusión actual gira en torno a fortalecer la soberanía energética nacional y reducir la dependencia de las importaciones, todo ello con un enfoque que priorice la protección del medio ambiente y la aceptación por parte de la sociedad.

"Todo el gas que importamos de Texas proviene de fracking", afirmó la mandataria, señalando que el reto consiste en ampliar la producción interna sin replicar los daños ambientales asociados a esta técnica.

En este momento, se están abordando dos aspectos: la optimización de los yacimientos convencionales que maneja Pemex, y la evaluación de tecnologías para la extracción de gas no convencional que no conlleven los riesgos ambientales del fracking tradicional.

Para minimizar el impacto ambiental, se están considerando el uso de sistemas de reciclaje de agua, el empleo de químicos menos dañinos y la elección de áreas distantes de comunidades pobladas, según explicó.

Además, la presidenta enfatizó que si se avanza hacia la adopción de esta tecnología, será fundamental contar con la participación activa de las comunidades donde se llevarían a cabo los proyectos. Un grupo de expertos que investiga el tema aún está estudiando la viabilidad de alternativas al fracking, aunque no se ha establecido una fecha para tomar una decisión al respecto.

Organizaciones como la Alianza Mexicana Contra el Fracking y Greenpeace mantienen un rechazo rotundo basado en:

Estrés Hídrico: Un solo pozo puede consumir entre 9,000 y 29,000 m³ de agua, lo cual es crítico en las zonas áridas del norte de México donde se encuentran los yacimientos.

Contaminación: Riesgo de filtración de químicos tóxicos hacia acuíferos y emisiones de metano, un gas de efecto invernadero potente.

Sismicidad Inducida: Se han reportado sismos de baja magnitud en regiones como Nuevo León vinculados a esta actividad.

Según Aleida Azamar, doctora en Economía Internacional por la Universidad Complutense de Madrid, reactivar el fracking en México no solucionaría la dependencia del gas natural importado de Estados Unidos ni garantizaría la soberanía energética. Durante una presentación virtual sobre la estrategia gasífera del país, mencionó que la explotación de yacimientos no convencionales a través de fractura hidráulica no es una solución viable debido a los altos costos, largos tiempos de maduración y los impactos territoriales asociados.

Actualmente, más del 70% del gas que consume México proviene de Estados Unidos, con importaciones que han aumentado significativamente desde el año 2000. Azamar advirtió que el uso del fracking no revertiría esta tendencia, ya que los altos costos de inversión y la limitada vida útil de las reservas no convencionales no justificarían el esfuerzo financiero. Además, señaló que las reservas de gas en el país ofrecen solo unos 13 años de horizonte bajo las condiciones actuales, lo que dificulta una estrategia de autosuficiencia.

Al mes de septiembre del año pasado las compras mexicanas de gas natural a Estados Unidos alcanzaron el récord histórico de 6,758 millones de pies cúbicos diarios en el promedio, lo que superó en 3.2%, que son más de 210,190 millones de unidades diarias, al volumen del mismo período del 2024.

La producción de hidrocarburos líquidos tiene potencial de incrementarse hasta en 700,000 barriles diarios mediante fracking con la extracción de recursos shale, que ahora llaman "de baja permeabilidad" en México, afirmaron desde la Secretaría de Desarrollo Energético de Tamaulipas, con base en los cálculos de la empresa rusa Lukoil.

Con la extracción de estos productos, que representan 57% de los recursos prospectivos que tiene el país, se lograría la meta de sostener la producción nacional, que según la administración de Claudia Sheinbaum debe llegar a 1.8 millones de barriles diarios desde los 1.63 millones de barriles que se extraen en la actualidad.

Para realizar las perforaciones necesarias, se requiere una inversión de 308,000 millones de dólares, es decir, el triple del presupuesto que se otorga para actividades de exploración y producción de hidrocarburos a Petróleos Mexicanos, calcularon.

Y el Departamento de Energía de Estados Unidos calculó hace una década que los recursos prospectivos de gas shale en México son de 681 billones de pies cúbicos, 158 veces más que las reservas totales de gas seco que publicó Pemex en su último reporte del 2024, en que estimó 4.291 billones de pies cúbicos del hidrocarburo.

Entonces Pemex Exploración y Producción fue mucho más moderado al publicar sus cálculos, de al menos 150 billones de pies cúbicos del hidrocarburo en recursos prospectivos -que se infieren por la cercanía con yacimientos donde hay hidrocarburos, como la Cuenca de Eagle Ford en Estados Unidos que podría extenderse hasta Burgos, en México.

Por inferencia, los yacimientos de shale o rocas lutíferas que requieren de perforaciones mediante inyección de agua en pozos que avanzan horizontalmente con múltiples fracturas, vienen de Ojinaga, Eagle Ford y Agua Nueva hacia las cuencas de Chihuahua, Sabinas-Burro-Picacho y Burgos, en Tamaulipas y Coahuila.

Y de acuerdo con el Plan Estratégico 2025-2030 de Pemex, existe un gran potencial para explotar el gas shale o no convencional en formaciones geológicas complejas como Sabinas-Burro-Picacho (Coahuila y Nuevo León) y la cuenca de Burgos (Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas).

Tras presentar este plan de Pemex, el director general de la estatal explicó que el fracking que se popularizó en los años 2000 en Estados Unidos es muy distinto a la actualidad porque en 20 años la tecnología ha avanzado muchísimo, así que lo que hace Pemex son evaluaciones de los yacimientos existentes.

’México es un país petrolero, no es un país gasero. Sin embargo, tiene un potencial muy importante de gas natural en recursos, tanto convencionales como recursos no convencionales. ¿Por qué no es explotar todo el potencial?’, aseguró.

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