Los "muertos" que Trump quiso usar en Georgia como prueba de fraude electoral están vivos y votaron legalmente


Los "muertos" que Trump quiso usar en Georgia como prueba de fraude electoral están vivos y votaron legalmente

Política

Noviembre 18, 2020 19:17 hrs.
Política Nacional › México Guerrero
› codice21.com.mx

637 vistas

Para Donald Trump y su entorno, la elección del pasado 3 de noviembre fue objeto de un fraude masivo que le robó la victoria, sin presentar pruebas que lo validen, y el presidente sigue negado a reconocer la victoria del candidato demócrata Joe Biden.

Entre las múltiples alegaciones que la campaña de Trump ha presentado, muchas de las cuales han acabado colapsando por falta de pruebas, está la noción de que se habría usurpado la identidad de personas muertas para emitir votos ilegales.

Por ejemplo, la campaña de Trump denunció que en Georgia alguien llamado James Blalock, fallecido en enero de 2006, y Linda Kesler, fallecida en 2003, habían votado, y esas acusaciones tuvieron enorme resonancia en medios afines al presidente. Tucker Carlson, uno de los principales conductores de la cadena Fox News, incluso mencionó en su programa el caso del difunto votante James Blalock.

Pero las alegaciones resultaron falsas.

De acuerdo a la televisora WXIA/11Alive, que investigó el asunto, James Blalock en efecto falleció en 2006 pero nadie usó su nombre para votar ilegalmente.

En realidad, fue su esposa, Agnes Blalock, quien votó por correo en la elección y no hubo ninguna irregularidad. Al votar, ella lo hizo con su nombre de casada en una modalidad que ha sido usada históricamente en Estados Unidos, aunque hoy resulte anticuada: su boleta estaba firmada con el nombre ’Mrs. James E. Blalock, Jr’, que se traduciría como ’Señora de James Blalock Jr.’.

Las autoridades electorales del Condado Newton, donde ella reside, confirmaron lo anterior y señalaron en un comunicado que ella siempre ha votado usando ese nombre, con el que está registrada como votante.

Según Agnes Blalock, su esposo fue ’el mejor hombre que he conocido, el mejor para mí. No pude haber tenido uno mejor’ y, de acuerdo a la citada televisora, la primera vez que Blalock votó lo hizo por el presidente Franklin D. Roosevelt, quien gobernó entre 1933 y 1945.

Tucker Carlson debió luego reconocer en su programa que fue Agnes Blalock quien realmente votó y pidió disculpas. El voto de la mujer fue perfectamente legal.

Eso no fue todo.

La campaña de Trump señaló que Linda Kesler, fallecida hace 17 años, votó en la reciente elección. Pero las autoridades locales clarificaron que eso no sucedió ni nadie usó su nombre ilegalmente: fue una persona llamada Lynda Kesler, cuyo nombre es similar pero de grafía diferente, con un domicilio y fecha de nacimiento distintos a los de Linda Kesler, fue quien votó, también de modo legal.

Así, dos casos muy repetidos por la campaña de Trump como pruebas de fraude electoral resultaron claramente falsos. Autoridades electorales investigan otros casos de presunto uso del nombre de personas fallecida para votar, pero por lo pronto los casos de Blalock y Kesler han probado ser los de votantes perfectamente legales.

En todo caso, más allá de las anécdotas, no se ha presentado evidencia alguna de que se haya registrado el fraude masivo a gran escala que, según Trump, le arrebató la elección. Son el presidente Trump y su entorno los que se resisten a darse cuenta que sus aspiraciones de mantenerse en el poder se terminaron por decisión mayoritaria de los ciudadanos.


Ver nota completa...

Escríbe al autor

Escribe un comentario directo al autor