Aquí, pensando en voz alta
Ana María Ponce Martínez
El día de hoy 12 de enero de2025 es una gran fiesta nacional, recibimos con agrado y beneplácito el informe de la primera presidenta de México, doctora Claudia Sheinbaum Pardo, quien es la segunda gobernanta en la cuarta transformación del país.
Sigue la dignidad en nuestros gobernantes, lo que se refleja en un gobierno federal que está trabajando por el pueblo, en donde no hay privilegios y nadie trabaja para aumentar su fortuna propia. Ahora somos un pueblo erguido y en paz.
Las y los mexicanos hemos avalado la cuarta transformación del país con nuestro voto en las urnas; y la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, congruente con esta votación de un pueblo que pedía una consecución del gobierno humanista de Andrés Manuel López Obrador, ha sido congruente y muy trabajadora para seguir con la gran transformación del país, rescatando las empresas mexicanas estratégicas como Petróleos Mexicanos y Ferrocarriles Nacionales de México, empresas que los gobiernos neoliberales quisieron rematar en manos extranjeras y de sus familias.
En estos 100 días se ha aumentado la inteligencia en todo el país, para abatir los últimos resquicios de los gobiernos neoliberales que nos tenían aterrorizados como forma de control que va llegando a su fin; la justicia ha llegado con la transformación, se ha dignificado al pueblo Rarámuri, se sigue apoyando a la mujer con su reconocimiento sustantivo en la Constitución Federal; se está velando por el bienestar animal como derecho para que los seres sintientes tengan una vida digna.
Los programas sociales han generado beneficios a los que menos tienen, velando por la persona, desde que nace hasta que termina su preparación universitaria, para que puedan servir a la patria con dignidad, y con la plena certeza que en el ocaso de su vida tendrán la beca de bienestar para adultos mayores, lo que significa una vida digna, desde la cuna hasta la tumba.
La presidenta tuvo a bien conformar un gabinete de excelencia; con personas comprometidas con el humanismo mexicano, que trabajan para el bienestar de la ciudadanía y para engrandecer a la Nación como país, ante los ojos de la humanidad.
La presidenta proyecta un país fuerte, digno y científico, ya que nos ha prometido que va a hacer de México una potencia científica; en donde nuestros científicos van a poder desarrollarse a la par de la transformación de la Nación, a diferencia de los gobiernos neoliberales, en donde nuestra juventud profesionista debía irse a desarrollar sus conocimientos a otras partes del mundo porque aquí en México no había oportunidades.
Medicamentos, universidades, movilidad, vivienda, apoyo al campo, a las mujeres, a la niñez, pero, sobre todo, que este amor está alcanzando a todo el país, no sólo a la capital, como pasaba en los gobiernos neoliberales.
Seguridad, bienestar, equidad, certeza, legalidad, desarrollo, infraestructura, es el futuro para las y los mexicanos, ya que la presidenta de México está cumpliendo su palabra para reformar al Poder Judicial de la Federación, para sanear los ríos, para hacer infraestructura para evitar inundaciones, para evitar que la juventud se involucre en el crimen organizado; y está dando efectivo apoyo al campo.
En suma, México se siente seguro, cuidado y amado, con una presidenta nacional científica, que es madre y abuela; y así nos quiere, como nos lo está demostrando en estos 100 días de amor hacia todas las personas que habitamos este país.
¡Que viva el segundo piso de la cuarta transformación del país!