Pretendo en estas líneas dejar mi sentimiento,
plasmar en todas ellas el más sublime amor.
Como un recuerdo vivo de todo lo que siento,
hoy dejo en estas letras mi más hondo dolor.
Mi Madre siempre estaba pendiente de una cosa…
Su reino fue su casa, sus hijos y su rey.
El Rey que aún es mi Padre cuidaba de su esposa;
Pero en Palacio siempre… ¡La Reina fue la ley!
Era toda una Sabia mi Gentil Soberana
y una noche en septiembre Dios llamó a su balcón.
Ella estaba acostada y él la vio en su ventana
y de un soplo divino le durmió el corazón.
Yo sé que Dios Bendito con su inmortal grandeza,
necesitó a mi Madre y por eso vino aquí.
Que puedo reprocharle si me dio la belleza
de adorarla treinta años, desde el día en que nací.
Yo tuve como pocos a un Ser muy luminoso,
que fue lo más Sagrado sin mácula que ver,
teniendo así el reflejo de Dios, ¡El Poderoso!
En Ángel transformado con forma de mujer…