La mala actuación de elementos de la Policía Estatal de Hidalgo vuelve a generar polémica, luego de que el reportero Francisco Reyes, de TV AZTECA , denunciara haber sido víctima de actos de agresión e intimidación mientras realizaba su trabajo periodístico.
De acuerdo con testimonios, el comunicador se encontraba documentando un hecho informativo cuando un elemento de la corporación estatal adoptó una actitud hostil e intimidatoria, intentando obstaculizar su labor informativa.
La situación ha generado indignación entre el gremio periodístico y ciudadanos, quienes consideran preocupante que quienes deberían garantizar la seguridad y el respeto a la ley, sean señalados por intentar silenciar el trabajo de la prensa.
Diversas voces han criticado que este tipo de conductas reflejan falta de capacitación, abuso de autoridad y poco respeto a la libertad de expresión, derechos fundamentales en una sociedad democrática.

Hasta el momento, la Policía Estatal de Hidalgo no ha emitido una postura clara sobre lo ocurrido, lo que ha incrementado las críticas hacia la corporación. Periodistas y organizaciones civiles exigen una investigación seria y sanciones contra quien resulte responsable, para evitar que este tipo de incidentes se repitan.
Para muchos, el mensaje es claro: la intimidación policial contra periodistas y reporteros graficos no solo vulnera a un comunicador, sino al derecho de toda la sociedad a estar informada.
Cabe mencionar que ya son varias las agresiones contra periodistas y reporteros graficos en el estado de Hidalgo y el gobernador, JULIO MENCHACA no dice nada al respecto