El acceso efectivo al agua potable no se considera un derecho universal en México, donde se observan marcadas desigualdades entre distintas regiones del país. Mientras que algunas familias disfrutan de un suministro diario de agua en sus hogares, otras se ven obligadas a conformarse con agua solo cada tercer día, o incluso con menos frecuencia.
Según datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH), en estados como Baja California Sur y Guerrero, únicamente 1 de cada 4 hogares tiene acceso diario a agua potable.
El estado de Hidalgo se encuentra entre las entidades con menor suministro, con solo el 46.5% de sus viviendas recibiendo agua potable todos los días. En contraposición, entidades como Nuevo León y Yucatán destacan positivamente, con más del 96% de los hogares recibiendo agua potable diariamente.
Por su parte, algunas entidades como Nuevo León o Yucatán registran más del 96% de las viviendas con suministro de agua potable todos los días.
En la Ciudad de México, por ejemplo, sólo el 77.8% de las viviendas tienen este derecho; el resto tiene que guardar agua para el uso cotidiano porque no cuentan con suministro diario.
