Feliz Navidad
Jorge Laurel González
La Navidad no es un momento ni una estación, sino un estado de la mente. Valorar la paz y la generosidad y tener merced es comprender el verdadero significado de Navidad.
Calvin Coolidge (1872-1933) Abogado y político estadounidense. 30º. Presidente de los Estados Unidos.
El 25 de diciembre se celebran muchas cosas, entre ellas el nacimiento de muchos dioses, a saber:
Hermes – Grecia, 200 A.C.
Dionisio – Grecia, 500 A.C.
Buddha – Nepal, 563 A.C. (Aunque igual se festeja en Mayo / calendario lunar).
Zarathurstra – Persia, 1000 A.C.
Krishna – India, 900 A.C (Aunque registros indiquen también el 27 de Julio)
Jesús – Israel, 0 A.C
Horus – Egipto, 3,000 A.C.
Mithra – Persia, 600 A.C.
Heracles – Grecia, 800 A.C.
Tammuz – Babilonia, 400 A.C.
Adonis – Fenicia, 200 A.C.
Huitzilopochtli (Deidad Mexica) El dios de la guerra, Huitzilopochtli, nació de Coatlicue, la Madre Tierra, quien quedó embarazada por medio de una bola de plumas / algodón azulino que cayó del cielo mientras barría los templos de la sierra de Tollan.
Entre otras cosas, el emperador romano Aureliano, dedica un templo al Sol Invictus, para conmemorar el renacimiento del sol. Es hasta el año 335 que el papa Julio I, sugiere que el nacimiento de Jesús (de fecha desconocida) sea celebrado ese día. Desde el Concilio de Nicea, que se llevó a cabo a finales del verano del 325, se empezó a fijar la fecha. Para ello se realizó un sincretismo, entre festividades romanas ’paganas’ (Las Saturnales y la Brumalia) que eran ya de culto difundido entre la población romano.
Aun cuando el emperador Constantino, desde el año 313 en el edicto de Milán, había decretado libertad religiosa fue hasta el emperador Teodosio que se estableció el credo del Concilio de Nicea como la norma para su dominio y convocó el Concilio de Constantinopla en 381 para fijar bien las reglas.
Finalmente se convirtió en una tradición la celebración del nacimiento de Jesús, en estas fechas, pero como bien lo citaba el presidente Coolidge, la navidad es más que una simple fecha, es un estado mental. Es la posibilidad de sentirnos rodeados de cariño y también de dar amor, Taylor Cadwell, la escritora de ’Médicos de Cuerpos y Almas’, nos decía que el mensaje de la navidad es que nunca estamos solos.
El ambiente te coloca en un estado especial de exaltación, que provoca generosidad y por ello también gastos y un empuje al final de año a la economía.
Los mexicanos somos los campeones mundiales en gastos de Navidad. Las familias mexicanas destinan hasta 48% de su presupuesto mensual para cubrir los gastos de la cena de Navidad, compra de regalos y vacaciones. como un gasto independiente de la cena de Nochebuena, los mexicanos destinan hasta 16% del ingreso disponible para comprar bebidas alcohólicas.
Los consumidores de nuestro país vuelven a colocarse en el primer lugar mundial; por encima de los consumidores polacos, australianos e ingleses; que destinarán 14%, 9% y 7% de su presupuesto a vinos y licores, respectivamente.
Pese a este último resultado, la compra de ropa ocupa la prioridad más importante para los mexicanos, con un desembolso promedio de 25% del dinero disponible durante el último mes del año. Nuestro país se coloca en primer lugar del orbe, por encima de Brasil y Canadá; donde los hogares canalizarán 22% y 20% respectivamente.
En cuanto a la inversión en viajes decembrinos, el Barómetro de Navidad refiere que los adultos de mexicanos canalizarán hasta 22% de sus quincenas a viajar; porcentaje que es superado por Brasil, líder de este segmento, donde los paseantes dispondrán de 27% de sus recursos para tal objetivo.
78% de los mexicanos destinará su aguinaldo a cenas, fiestas y regalos de Navidad.
Reveló que 42% de los empleados del país gasta o gastará dicha prestación laboral en regalos; mientras que 36% ocupará los recursos para costear las cenas, reuniones y fiestas navideñas o de Fin de Año.
Refirió que 29% de los adultos mexicanos asumió el compromiso de liquidar deudas y liberar sus tarjetas bancarias a través del aguinaldo; 28% piensa en adquirir artículos de uso personal; 19% planea ahorrarlo; 3% lo gastará en viajes y 4% lo canalizar a ’otras actividades.
En cuanto al gasto preciso en cenas, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciales (Anpec) refirió que el gasto para surtir el pavo y la pierna de cerdo; además de los romeritos, los antojitos, el ponche y las bebidas alcohólicas oscilará entre dos mil y cuatro mil pesos por familia.
Pero si se trata de degustar bacalao, mariscos, pastel o postres navideños, sidra, tequila, whisky; ensaladas, refrescos, ponche y chocolates, el desembolso crece a cinco mil o seis mil pesos, para diez personas; con un promedio de 600 pesos por comensal.
¿Qué les puedo decir? Así somos los mexicanos. Nos gusta la fiesta, somos generosos, queremos convivir y disfrutar. Hagámoslo de manera responsable. Eso es lo único que deseo comentarles. Y sobre todo, sean felices, muy felices. Abracen con mucho cariño a sus seres queridos y disfruten de la magia que nos lleva a recordar, que allá en Belén, hace aproximadamente 2020 años, nació un niño.
En esta ocasión no deseo terminar la columna con mi muletilla tradicional. Hoy les digo que la solución, es que fuera navidad todo el año, esa es mi propuesta. Al menos amemos a los otros, hoy y siempre con ese especial sentimiento.
Feliz Navidad.