‘Pulpo’ que hizo llorar a Neymar


Manuel Neuer, responsable de lágrimas del crack brasileño

| Jesús Yáñez Orozco | Desde diarioalmomento.com
‘Pulpo’ que hizo llorar a Neymar

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Agosto 25, 2020 02:41 hrs.
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Jesús Yáñez Orozco › diarioalmomento.com

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+El portero de 34 años de edad del Bayern de Múnich, virtual octópodo, y su historia de resurrección futbolística

+Se entroniza con la Champions como el mejor arquero del mundo, tras el título en Lisboa

+»He jugado muy bien, pero no puedo decir que hice el mejor partido de mi carrera’, dijo el guardameta con gloriosa sencillez

+Colectividad superó individualidades

+Sobriedad y discreción, clave del éxito, por encima de inversión multimillonaria

+Según Forbes, el equipo bávaro es el más valioso de la Bundesliga y el cuarto a nivel mundial con 2 mil 560 millones de euros

Ciudad de México, (BALÓN CUADRADO).– Neymar, a los 28 años de edad, cuyas piernas valen oro, lloró ayer, desconsolado, casi cinco minutos, como niño al que arrebataron un soñado juguete nuevo. Su lacrimógena imagen dio la vuelta al mundo, tras la derrota 0-1 del PSG ante Bayern Munich en la edición 2020 de Champions League. Durante 120 segundos, infructuosamente, intentó consolarlo David Alaba.

Más allá de impotencia y rabia por la derrota, sus lágrimas eran una oda acuosa, involuntaria, al imbatible portero rival. Dios del balón bajo los tres palos. Que eclipsó el espectáculo y convirtió en una especie de pulpo, uno de los seres vivos más inteligentes sobre la faz de la tierra. Su prodigioso cerebro debe tener una sincronía de reloj suizo para coordinar sus ocho brazos y ’tomar decisiones’ precisas. Igual que el guardameta alemán.

Ayer, Manuel Neuer, bajo su arco, semejó octópodo. El portero campeón con Bayern. en Champions League bajó la cortina acerada de su portería, que mantuvo inviolable, bajo siete llaves. Demostró que tiene magia. Piernas, pies, manos, brazos, se convirtieron en barrera infranqueable. Mágico sexto sentido con el balón.

Pareciera que la pelota va donde él quiere. No donde ella desea. Como sucede con los cracks. Pelé, Maradona, Johan Cruyff, Franz Beckenbauer, Lionel Messi, por citar algunos.

Además, con los pies, es preciso en sus servicios y despejes.

El portero alemán tuvo múltiples –algunas sublimes, poéticas– atajadas con los pies en la final de la Champions contra el PSG. Tres eran gol cantado por el estruendoso silencio en el fantasmal Estadio de Lisboa.

Por ejemplo, al minuto 18, tapó dos disparos del crack brasileño Neymar que costó 222 millones de euros al club francés en 2017.

’No sabíamos bien qué esperar en el plano táctico. Hemos jugado contra jugadores excepcionales. He jugado muy bien, un gran partido pero no puedo decir que hice el mejor partido de mi carrera’, analizó el guardameta con palabras bañadas de gloriosa sencillez.

O, como publica hoy el diario mexicano La Jornada, su columna de análisis futbolístico:

’Sin lucir, pero con eficacia, el Bayern Múnich fue más que la constelación de estrellas del París Saint-Germain. Pudo más el orgullo teutón que el apetitoso incentivo ofrecido de última hora por los dueños qataríes del cuadro parisino: medio millón de euros a cada uno si triunfaban.’

Y critica:

’El resultado tiene lógica, el club bávaro fue uno de los primeros en reactivarse al aminorar el ritmo de contagios en Alemania; mientras, a finales de marzo, Neymar estaba en lo suyo: subiendo fotos a redes sociales desde alguna playa brasileña’.

A Neuer lo daban por acabado hace dos años. Ahora es el primer portero en la historia en ganar dos veces el triplete en Europa (Bundesliga, Copa y Champions League 2012-13 y 2019-20). El alemán realizó 28 atajadas durante este torneo de Champions, seis de ellas en la Final, de acuerdo con la UEFA.

Solo recibió ocho goles en 11 partidos (990 minutos) durante la Champions. Su desempeño abrió el debate no solo sobre su resurgimiento, sino sobre si es nuevamente el mejor portero de la actualidad.

Seguramente, es.

También provocó las comparaciones con su compatriota Marc-André Ter Stegen, del Barcelona, el cual hace un año se quejó públicamente de su suplencia en la Selección de Alemania, ya que consideraba que estaba en mejor nivel. Lo cierto es que Neuer venía a la baja.

Las lesiones no lo habían soltado. Incluso, en aquel histórico juego contra la Selección Mexicana, que ganó 1-0, en el Mundial de Rusia 2018, no estuvo en plenitud física.

Un año antes, en junio de 2017, acudió en muletas a su boda, con Nina Weiss. Ahora, a sus 34 años, Neuer disfruta su segundo aire. Quizá sea el portero que mejor juego de pies tiene en el mundo.

Es un auténtico líbero, que fortalece el trabajo defensivo de su equipo. No por nada, la UEFA destaca que de 482 pases durante el torneo, fue preciso en 429.

Histórico portero que vivió dos de los episodios más emblemáticos: el 7-1 de Alemania contra Brasil en la semifinal del Mundial 2014, y el histórico 8-2 del Bayern Múnich frente al Barcelona en cuartos de final de la Champions League 2019-20.

Neuer es tan eficaz en adivinar la dirección del balón bajo su arco, como el célebre cefalópodo Paul, memorable por predecir resultados de partidos durante el Mundial de Sudáfrica 2010.

Inversión, fórmula ganadora

Más allá del análisis subjetivo que detona la pasión –muchas veces irreflexiva— en torno al balón en la cancha, vale destacar los algunos datos duros, tras la final de ayer.

Así, Bayern, equipo más valioso de la Bundesliga, demostró que el poderío no puede soportarse en dos jugadores con precios estratosféricos.

El éxito también está en las finanzas.

Cada ciclo futbolístico los equipos de élite en Europa realizan grandes inversiones en la búsqueda de la mayor cantidad de títulos. Sin embargo, la más grande ambición es levantar ’la Orejona’, el trofeo de la Liga de Campeones de la UEFA. Millones de euros son derrochados para ese fin.

Tal fue el propósito del fichaje de Cristiano Ronaldo en la Juventus o de Neymar en el París Saint-Germain (PSG).

El poderío económico tiene un gran peso en el torneo continental, pues en las últimas 10 ediciones, de 32 equipos que se instauraron en fase de octavos provenientes de fuera de las cinco principales ligas europeas (Inglaterra, España, Alemania, Italia y Francia), sólo uno alcanzó la etapa semifinal y ninguno la final.

Incluso la temporada que culminó ha sido la única, en el mismo periodo de tiempo, en la que ningún equipo de fuera de las cinco grandes tuvo participación entre los últimos 16.

Este año llegaron a las finales el Bayern Múnich, que de acuerdo a Forbes es el equipo más valioso de la Bundesliga y el cuarto a nivel mundial con 2,560 millones de euros, y el PSG que posee a dos de los tres jugadores más valiosos del mundo: Kylian Mbappé, valuado en 180 millones de euros de acuerdo al portal Transfermarkt, y Neymar, valuado en 128 millones.

El reciente campeón, Bayern Múnich ha sido un modelo excepcional comparado con los grandes planteles de Europa, pues con inversiones más modestas es uno de los equipos más laureados en su liga local con 30 campeonatos, 15 de ellos en los últimos 20 años, y en Champions League con seis títulos, dos de ellos en las últimas 2 décadas.

De acuerdo a información del medio español El Economista, Bayern invirtió 360 millones de euros en jugadores que están valorados en más de 830 millones.

El equipo alemán, nunca ha registrado pérdidas en sus estados financieros durante los últimos 27 años. En los últimas cinco ediciones del reporte de Football Benchmark han crecido 34% ’gracias a su control de gastos y sus niveles de rentabilidad’.

Dicho reporte analiza parámetros clave como rentabilidad, popularidad, potencial deportivo, derechos de transmisión y propiedad del estadio.

Por el contrario, PSG vivió su primera final de Champions. El mismo medio detalló que para alcanzar dicha meta, Qatar Sports Investments invirtió más de mil 300 millones de euros en una década; de esta cantidad, más de 800 millones fueron para la plantilla, incluidos los 222 millones de euros por Neymar.

(Con información del diario El Economista)


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