Ante el intento en las últimas semanas, de legisladores federales que intentan frenar la libertad de expresión que representan las redes sociales en México, el diputado local Ricardo Mejía Berdeja se pronunció en contra de estas iniciativas y pidió que la LXI Legislatura exhorte al Congreso de la Unión para rechazar la medida, además de evitar que "oficiosos" llamen a los internautas "terroristas cibernéticos".
En Sesión de este jueves, Mejía Berdeja comentó que los usuarios de Internet en México son más de 54 millones, por lo que ha crecido la influencia de los portales digitales en la sociedad, algo que ha alarmado a ciertos sectores de la sociedad que pretenden amordazar el derecho fundamental a la libertad de expresión, consagrado en el artículo Primero de la Constitución Política del país.
"Llamar a los usuarios terroristas cibernéticos es una tontería. Yo les pido compañeros que protejamos a los guerrerenses y exhortemos al Congreso de la Unión que rechace estas propuestas de políticos oficiosos que le temen a la crítica y al escrutinio social", señaló el legislador de Movimiento Ciudadano.
Los diputados locales exhortaron al Congreso de la Unión por unanimidad, para que rechace cualquier iniciativa de Ley que pretenda criminalizar el uso de Internet, las redes sociales o afectar la libertad de expresión.
También, señalaron que el Internet ha sufrido ataques o intentos de censura como la iniciativa de Ley para Prevenir y Sanciona los Delitos Informáticos, que proponía el senador Omar Fayad Meneses, que incluía preceptos malinterpretados, con poca exactitud y sin técnica legislativa, que podría criminalizar a cualquier persona por usar una computadora.
Manifestaron que de acuerdo a la Red en Defensa de los Derechos Digitales, organización mexicana dedicada a la defensa de los derechos humanos en el entorno digital, la iniciativa prácticamente criminalizaría a Internet; además, atenta contra los derechos a la libertad de expresión, privacidad y acceso a la información.
Al final, Ricardo Mejía dijo que es apremiante que los Congresos manifiesten su preocupación y alcen la voz ante leyes federales que pretendan violentar los derechos humanos de los mexicanos, y castigar la libertad de expresión.