TV Azteca ha decidido iniciar un proceso de reestructuración, tras acordar en una Asamblea Extraordinaria de Accionistas entrar en un concurso mercantil. Esta medida, que se toma de forma voluntaria, no significa la quiebra inmediata de la empresa, pero indica que TV Azteca atraviesa una crisis económica, ya que debe demostrar insolvencia para acceder a este procedimiento.
En un comunicado, la empresa admitió que enfrenta presiones financieras acumuladas a lo largo de los últimos años. Entre los elementos que han impactado su situación financiera se encuentran el pago de más de 3,800 millones de pesos por licencias en 2018, el efecto de la pandemia de COVID-19 sobre la inversión publicitaria y los cambios estructurales en la industria televisiva debido al auge del ecosistema digital.

Lo solicitud ocurre en medio de una disputa legal en Nueva York para evitar el pago de 480 millones de dólares a acreedores
La escritora Sabina Berman ha señalado que este no es el primer caso en que Ricardo Salinas Pliego, propietario de TV Azteca, recurre a este mecanismo; en 2005, Salinas disminuyó el valor de TV Azteca al declararla en concurso mercantil, comprando las acciones y "salvando" a la compañía, lo que le permitió hacerse con casi todas las acciones y obtener ganancias significativas tras la revalorización. Posteriormente, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) demandó a Salinas y a TV Azteca en enero de 2005, acusándolos de llevar a cabo un "plan fraudulento" para ocultar una ganancia inesperada de 109 millones de dólares.
En 2014, en su rol como socio de Mexicana de Aviación, Salinas implementó estrategias similares. Grupo Elektra participó en maniobras financieras que llevaron a la quiebra de la aerolínea, con Salinas asumiendo la "deuda" de Mexicana para no pagar impuestos en sus otras compañías.
En 2007, Grupo Posadas, quien entonces era propietario de Mexicana de Aviación, divisó la aerolínea en dos bloques: uno para los activos tangibles, como hangares y aviones, y otro "fantasma", compuesto por cinco empresas de papel sin empleados ni bienes, donde agrupó los activos intangibles, como la marca y derechos de ruta. Aunque la operación generó sospechas, jamás fue investigada adecuadamente bajo los gobiernos panistas.
En 2008, Grupo Elektra compró el bloque "fantasma" por 613 millones de pesos. Según la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores (ASPA), entre 2009 y 2012, Salinas y otros miembros de Grupo Salinas manejaron la deuda original, ’rebotando’ las obligaciones entre Elektra y otras empresas del grupo. Esto les permitió declarar pérdidas fiscales de hasta 14,500 millones de pesos, incrementándose a 26,600 millones, es decir, 43 veces el valor inicialmente declarado.
Para 2014, el caso había llegado a los tribunales, y Mexicana, que ya había solicitado concurso mercantil, fue finalmente declarada en quiebra por la jueza Edith Alarcón.
Este esquema de triangulación y evasión fiscal involucró a figuras como Javier Lozano Alarcón, exsecretario del Trabajo, y Salvador Rocha Díaz, abogado y exministro de la Suprema Corte, el cual facilitó el acceso a una red de jueces y magistrados del país.
Aunque TV Azteca ha saldado todos sus requerimientos hasta enero, el conglomerado de Salinas Pliego todavía enfrenta compromisos financieros que presionan su futuro. Tras 18 años de litigios fiscales, se acordó pagar al SAT más de 32,000 millones de pesos, aunque aún hay litigios pendientes sobre el resto de su deuda. En el marco de este acuerdo con el SAT, se ha efectuado un pago total de 10,400 millones a la Tesorería de la Federación, quedando pendientes 18 mensualidades de aproximadamente 1,200 millones de pesos cada una, siendo el primer pago mencionado necesario para finales de febrero.
TV Azteca no solo enfrenta adeudos con el SAT. Desde 2023, la televisora está envuelta en un litigio internacional con fondos de inversión de Estados Unidos, que exigen que se declare en bancarrota bajo el Capítulo 11 por impagos de bonos que suman 63.3 millones de dólares.
Mientras que en paralelo afronta un conflicto con AT&T por un adeudo fiscal que, según la compañía estadounidense, el empresario Salinas Pliego dejó pendiente cuando vendió Iusacell en 2015.
Al mismo tiempo, Grupo Elektra, otra empresa del conglomerado, reportó una pérdida neta de 19 mil 859 millones de pesos en el último trimestre de 2025, atribuida principalmente a provisiones fiscales por más de 23 mil millones de pesos relacionadas con créditos fiscales.