Nuevamente el periodismo mexicano se llena de luto cuando matan al reportero Pedro Tamayo Rosas, de 45 años, quien murió ayer miércoles 20 de julio tras ser atacado con disparos en Tierra Blanca, Veracruz, informaron autoridades estatales.
Para investigar el crimen, el fiscal Especializado en Atención de Delitos Cometidos contra Periodistas de Veracruz se trasladó a la zona, sin descartar ’ninguna línea de investigación, incluido el trabajo periodístico’ de Tamayo, sin embargo en este como en otros asesinatos de periodistas en México, las pruebas se desvanecen y los culpables nunca son detenidos.
Entre otros medios, el comunicador trabajó para Al Calor Político y El Piñero de la Cuenca, en su nota sobre el hecho, ese sitio de periodismo digital reportó, que Tamayo Rosas escribía con el pseudónimo de En la Línea de Fuego, y que su labor incluía documentar casos de violencia en su natal Tierra Blanca.
El pasado 26 de enero, en un comunicado, la Secretaría de Seguridad de Veracruz indicó que lo habían ubicado en Oaxaca, después de que fuera reportado como desaparecido. En ese momento las autoridades estatales precisaron que no había sido víctima de privación de la libertad, pero que se le ofreció activar los protocolos establecidos por la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP), y lo llevaron a Tijuana donde estuvo varios meses y regresó a su lugar de origen, tenía protección policiaca y una patrulla hacía rondines en forma permanente en caso de que solicitara alguna ayuda.
Sin embargo la noche del 20 de julio, en el municipio de Tierra Blanca, Veracruz, fue asesinado el periodista Pedro Tamayo Rosas, testigos manifestaron que un hombre solitario a bordo de un coche gris llegó hasta su domicilio, ubicado en 5 de mayo, entre Matamoros y Morelos, colonia Centro, y lo atacó a balazos. Otra versión "establece que habrían sido dos los agresores, quienes se acercaron a saludar al periodista en un negocio de su propiedad", abrieron fuego y se dieron a la fuga, reportó la fiscalía de Veracruz en un comunicado.
Posteriormente, tras cometer el crimen, el o los asesinos huyeron del lugar con rumbo desconocido. El comunicador, indicaron testigos, recibió al menos once impactos de bala, los cuales, desafortunadamente, le cegaron la vida cuando era asistido por cuerpos de rescate.
El Sindicato Nacional de Redactores de la Prensa (SNRP) demanda a las autoridades del estado de Veracruz y a la Fiscalía General del Estado, que ahora si investiguen al o los culpables, para que este nuevo crimen en contra de un periodista no quede como muchos otros sin resolverse.
Asimismo el secretario general del SNRP Fernando Ramón Olivas, demanda a las organizaciones periodísticas a las que pertenece, La Federación Internacional de Periodistas (FIP) y a la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe (FEPALC) su intervención para que este nuevo atentado contra el periodismo de México no quede impune y ante los organismos internacionales muevan los protocolos de seguridad adecuados para que las autoridades de los tres niveles de gobierno de México, no permanezcan omisos ante esta nueva agresión contra el periodismo en el peligroso estado de Veracruz, así como de nuestro país