La Hoguera

Se reduce Morena Hidalgo a dos bandos: Simón Vargas o Gerardo Sosa

Emmanuel Ameth

Se reduce Morena Hidalgo a dos bandos: Simón Vargas o Gerardo Sosa

Política

Febrero 12, 2020 04:15 hrs.
Política Estados › México Hidalgo
Emmanuel Ameth › Emmanuel Ameth Noticias

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Morena Hidalgo se dejó chamaquear. Tuvieron la oportunidad, o bien de desmarcarse completamente del PRI o bien, de desmarcarse completamente del Grupo Universidad para ser independientes; pero se quedaron a la mitad y los guindas se encuentran polarizados en sólo dos bandos antagónicos cuya única concordancia es que, según el punto de vista de cada cual, ’siguen los lineamientos del presidente Andrés Manuel López Obrador’.

Ayer, el morenista ’puro’ y autonombrado fundador del partido Francisco Patiño Cardona, levantó la mano del aspirante José Luis Lima Morales, un priista ligado a Miguel Ángel Osorio Chong cuyo paso por la función pública dejó sólo muchas cuentas por ’consumo’ en discotecas y poco más, además de una clara parcialidad hacia el tricolor de sus amores para institucionalizar la trampa electoral. Hay chapulines que dejaron su partido tiempo antes y otros que lo hicieron incluso con un cargo; el personaje lo hizo cuando todas las puertas se le cerraron por su falta de resultados y/o capacidad.

Lejos de seguir la voluntad de AMLO y peor aún, la voluntad ciudadana que llevó a este al poder, hay dos posturas en Morena: o hacen acuerdos con el Grupo Universidad con tal de sacar al PRIAN de la entidad, o hacen acuerdos con el PRIAN para sacar al Grupo Universidad de Morena. En la práctica, no existe otra posición y la causa se justifica por sí misma bajo su limitada percepción.

Luego de las elecciones de 2018, la bancada de Morena en Hidalgo tenía mayoría simple y le faltaban sólo tres espacios para conseguir la mayoría absoluta. Pero algo se rompió y hubo filtraciones condicionadas para apoyar a un grupo en detrimento del otro. Los que se decían ’puros’ y/o los que se decían ’fundadores’, terminaron por ’aceptar’ la ayuda de Gobierno Estatal la cual, por supuesto llevaba letras chiquitas y compromisos innombrables.

De los tres diputados locales que les faltaban, ahora les faltan siete; incluso, son minoría.


Ahora Morena está peor que como empezó, pues pasaron de tener un Grupo Universidad y un Grupo AntiSosa, al mismo grupo de la UAEH pero con una contraparte priista. Ninguna de ellas sin embargo, vela por la misma ideología que persigue AMLO, aunque así lo repitan, y aunque ellos mismos no se convenzan.

El Grupo de Simón Vargas

El grupo de Morena controlado directamente por el Secretario de Gobierno de Hidalgo -lo sepan o no- cuenta con el Subsecretario Ricardo Peralta como gran aliado, el mismo personaje que es cercano al empresario Juan Antonio Hernández de Arrendomóvil y que fue durante años su Representante Legal, empresario señalado por presunta corrupción en los contratos de arrendamiento con la CFE de Bartlett y que es amigo personal de Miguel Ángel Osorio Chong.

A Simón Vargas le han ayudado el senador Julio Menchaca, el presidente del Consejo Estatal de Morena Andrés Caballero además de los diputados locales Víctor Guerrero y Susana Ángeles en distintas encomiendas, la más visible, tratar de que el Presupuesto de Egresos de Hidalgo pasara sin modificación alguna en el Legislativo, tal como convenía a La Secretaria de Finanzas.

Incluso presionaron para que se hiciera la voluntad de Gobierno Estatal sin mayor dilatación, traicionando a AMLO.

A ellos también se suman Tatiana Ángeles y Rosalba Calva para otros encargos menores; incluso Francisco Patiño ya se encuentra jugando de ese lado de la cancha con el asunto de Lima Morales.

Otra mano externa, que se creía políticamente muerta, también juega del lado de Gobierno Estatal y esta es la de José Guadarrama Márquez. Entre sus incondicionales se encuentra su exsecretario particular en el momento más oscuro de sus andanzas -cuando se asesinaban perredistas- Navor Rojas; incluso, si la fórmula la encabezara una mujer optaría por Selene Olvera y hasta en Mineral de la Reforma tiene a una pareja de expriistas impulsadas por otro senador morenista, eso sin contar que en Tizayuca, Susana Ángeles es sobrina de su cuñado el notario Gabriel Vavarrete… no lo incluimos como grupo “formal” porque es probable que se quede con las manos vacías.

Pero si este grupo es catalogado de traidores a la 4T, el otro no se queda atrás.

El Grupo Universidad

Al amparo de Yeidckol Polenvsky, el Grupo Universidad se ha fortalecida dentro de Morena pese a que anteponen sus intereses de grupo a las causas progresistas, como sucedió con la aprobación de la Ley de Interrupción Legal del Embarazo.

Es cierto que hubo tres iniciativas, es cierto que dos fueron bloqueadas por Víctor Guerrero en la comisión que presidía, pero la tercera, la que llegó al pleno, debió autorizarse independientemente de lo anterior y no tomarse como un revanchismo político.

Además de Roxana Montealegre, Humberto Veras, Jorge Mayorga, Rafael Garnica, Noemí Zitle, Doralicia Martínez, Corina Martínez y Hernández Vera, se suma la diputada federal Lidia García Anaya, ésta última, responsable de dividir a la bancada de Morena para darle más dientes a la UIF en materia de extinción de dominio -haya sido su reclamo justo o no-.

A este grupo se alió el ahora diputado sin fuero Cipriano Charrez, padrino de Luis Enrique Cadena (cómo estarán las cosas que el consejero estatal de Morena, que era uno de los más criticados en un principio por abrirse a las alianzas -siempre que haya reglas-, pasó de ser uno de los peor vistos, a ser de los de mayor congruencia, pues aunque su postura fue polémica, al menos no la ha cambiado, como el resto).

El Grupo Universidad también se alió con Canek Vázquez, quien ha infiltrado a funcionarios menores al Congreso del Estado.

También, los universitarios se aliaron al Grupo Tula, mismo que es liderado por Ricardo Baptista pero en el que también se ubica a Abraham Mendoza Zenteno, mismo que si bien intentó ser cabeza del mismo, colocando a diversos coordinadores, aunque algunos resultaron señalados de mapaches electorales.

La renovación de ayuntamientos se encuentra a la vuelta de la esquina y aunque en otro momento convendría que pasara un poco más de tiempo para llegar a acuerdos que les permitan obedecer la encomienda de AMLO, para como están las cosas, a ellos les conviene que el proceso termine cuanto antes, antes de que se hagan pedazos los unos a los otros por intereses que ni siquiera se pueden calificar como propios del partido.

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