Se unen Carlos Reyes y Jacko Badillo; coinciden en un plan para Guerrero


Se unen Carlos Reyes y Jacko Badillo; coinciden en un plan para Guerrero

Política

Agosto 07, 2019 14:42 hrs.
Política Estados › México Guerrero
Redacción › codice21.com.mx

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El dirigente perredista Carlos Reyes Torres y el ex candidato a la alcaldía de Acapulco por el PRD, Joaquín Badillo Escamilla, se unieron para trabajar en conjunto y conformar el mejor plan para Guerrero de cara a los comicios de 2021.

EL PACTO POLÍTICO

Si el modelo político que nos hemos dado no funciona, tenemos que cambiarlo. Si la gente no se siente bien representada delegando el poder, tenemos que empoderar a los ciudadanos, abrir formas de participación efectiva, tenemos que establecer un nuevo pacto.

En décadas recientes se ha incrementado el desencanto hacia la democracia, Marta Lagos, en ’El Fin de la Tercera Ola de Democracias’, advierte que por efecto de ’las acusaciones de corrupción, los presidentes presos, las empresas corruptas, las migraciones masivas más altas de la historia’ propicia la llegada de extremismos de izquierda y de derecha.

Yo estoy convencido que la transformación del estado y del país no es patrimonio de un grupo político, por muy emergente que éste sea, tampoco de un líder político, por muy carismático que resulte.

La autocracia política a marcado la historia de nuestro país y la llegada al poder de líderes autoritarios de izquierda y de derecha es un espejismo en que suele naufragar el cambio político, la esperanza de la gente.

La alternancia política puede devenir en avances o retrocesos. La excesiva concentración de poder en una persona conlleva riesgos y el mayor de ellos es que el desencanto de la gente se torne en enojo, que los movimientos sociales se radicalicen. Guerrero es ejemplo de ello. Por eso no creo que estemos condenados a repetir la historia.

Cuando hablo que Guerrero necesita un plan, no solamente me refiero a establecer las prioridades en el desarrollo económico y social a favor de nuestra gente. Es ante todo un ejercicio abierto de participación ciudadana, para recoger la visión del Guerrero al que aspiran; pero también es una la provocación para escuchar las ideas políticas, para explorar formas más horizontales en que el gobernante se relacione con los ciudadanos.

Si el modelo de democracia representativa ya dio lo que tenía que dar, pasemos a una democracia participativa que sea efectiva, exploremos el cuarto orden de gobierno, establezcamos un gobierno de coalición, sometamos al voto la gente la continuidad de los gobiernos; hagamos lo que sea necesario para que la legitimidad no se pierda.

En ’El Fin del Poder’, Moisés Naím advierte que el poder ya no es lo que era antes y los líderes actuales poseen menos poder que sus antecesores. El mito del gobernante omnipotente se ha derrumbado, cada vez es más complicado mantener la estabilidad socia. Más aún: el ejercicio de gobierno tiene un alta dosis de conflicto y a menudo se encuentra al borde de la crisis, ya sea por motivos económicos, de seguridad pública, de protección civil, salud, educación. La protesta social es permanente, así como la insatisfacción porque las deudas sociales no han sido saldadas durante décadas.

Yo estoy convencido que si se establece una hoja de ruta como lo venimos planteando en nuestros recorridos por las regiones, si escuchamos a la gente, no nos vamos a equivocar. Hacer causa común con las aspiraciones de los guerrerenses, regresar una y otra vez a nuestros orígenes, a lo que nos motivó a incursionar en política, nos hará mantener los pies en la tierra.

Si el poder político pierde el contacto con la gente, se desnaturaliza; cuando sucumbe a la influencia de intereses económicos o políticos, se corrompe. Por eso, si establecemos un nuevo pacto, si estamos a la altura de estos tiempo de cambio, no nos vamos a equivocar.

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