Luego de una serie de movimientos que se han desencadenado después la aprehensión del doctor pediatra Luis Alberto Pérez en Oaxaca, la comunidad médica guerrerense se unió a las protestas y exigió la renuncia del fiscal oaxaqueño Rubén Vasconcelos Méndez, quien judicializó al galeno sin ampararse de ninguna ley.
En conferencia de prensa encabezada por el socio activo de la Sociedad Mexicana de Cirugía Neurológica, José Inocente Ariza Tapia, comentó que los médicos no son responsables de los decesos de los pacientes en los nosocomios y señaló que la probabilidad de salvar una vida depende de que se tengan todas las condiciones favorables para atender a los enfermos.
"No queremos impunidad, lo que es injusto es que nos juzguen como comunales y de ninguna manera aceptaremos el término de homicidio doloso, como prentenden las autoridades oaxaqueñas", señaló.
Por su parte, Agustín Flores y Nemesio Soberanis, manifestaron que si el compañero Alberto Pérez no es liberado el próximo viernes, en el país habrá un paro general en todos los hospitales como señal de protesta ante la injusticia orquestada por el fiscal de Oaxaca.
"No vamos a dejar morir a los pacientes porque urgencias y terapia intensiva funcionaran al 100 por ciento, pero en la cuestión de diagnósticos, laboratorios y consultas no habrá labores hasta que nuestro colega quede en libertad, ya que no cometió ningún delito", mencionaron.
Los galenos coincidieron en que las fallas institucionales en los hospitales públicos muchas veces son las causantes de los decesos, "nosotros no somos criminales. Ningún médico en el país desea que su paciente perezca, sino que al no tener toda la infraestructura y material adecuado, se complica salvar a alguien que lucha por sobrevivir", finalizaron.