El presidente del Comité Directivo Estatal del PRI en Hidalgo, Marco Antonio Mendoza Bustamante, reconoció mediante un grupo de chat que tiene con consejeros y militantes, que atraviesan una situación financiera complicada, pues asegura que les fueron heredados pasivos por al menos 42 millones de pesos entre laudos, multas y hasta el pago de predial. El problema está en que con sus recursos actuales y los de los próximos años, no sería suficiente para saldar sus cuentas.
Dado que no tienen forma de recibir mayores prerrogativas hasta conocerse los votos que obtendrán en 2027 -recibiendo el ajuste en 2028-, sólo les queda el Cubo de Colosio para cubrir sus obligaciones, especialmente las laborales, que son las que no admiten prórrogas.

Las cuentas que no salen
De acuerdo con los datos del Instituto Estatal Electoral (IEEH), en materia de prerrogativas el PRI recibió 19 millones 012.5 mil pesos en 2023; para 2024, el monto recibido fue de 21 millones 613.5 mil y para 2025 la suma alcanzó los 8 millones 933.7 mil pesos, totalizando 49 millones 559.7 mil pesos durante la dirigencia de Mendoza Bustamante.
Pero al PRI Hidalgo ya no le va a alcanzar ni para pagar sus obligaciones.
Primero porque lo que les falta por cobrar de los ejercicios 2026 y 2027, no se superarán los 20 millones de pesos en prerrogativas, cuando hasta 2024 recibían el doble. La razón, que los votos obtenidos no les da para recibir más.
Segundo porque en el mismo chat fue Carolina Viggiano quien informó que de los 40 millones que debían en laudos, aún restaban 17, aunado a que de los 2 millones que se debían en predial, restan 650 mil, es decir, que si sólo pudieron pagar 24.3 millones recibiendo 49.5 millones, pues la mitad de sus recursos se va en gastos de operación y por ello no pudieron abonar más.
Tercero porque si lo que informó Viggiano en el chat es cierto, ya fueron notificados de una nueva multa de 7 millones de pesos, por lo que su adeudo se incrementó a 24.3 millones cuando en los próximos 2 años tendrán apenas “disponibles” 10 millones de pesos, pues la mitad la gastan en operación.
El valor catastral de la Sede oficial del PRI
Si el PRI ya no puede seguir dilatando los laudos de sus extrabajadores, la única alternativa que le queda es hipotecar el Cubo de Colosio, pues el resto de sus bienes (las Oficinas de Comités Municipales) son insuficientes para cubrir sus obligaciones.
El último avalúo de las oficinas del Comité Directivo Estatal señala la cantidad de 51 millones 686 mil 320 pesos, por lo que teóricamente, podrían solicitar un crédito por hasta 26 millones de pesos, pues exhiben una garantía 2 a 1 sobre el monto prestado.
El problema es que incluso si obtuvieran una tasa preferencial del 10% anual y se les diera un plazo de 5 años para pagar, la mensualidad ascendería a 552 mil pesos, lo que excede su capacidad de pago de 372 mil pesos, pues la otra mitad de sus recursos lo destinan a gastos operativos.
Es así que al PRI le queda o rematar ellos mismos su inmueble o bien seguir una estrategia legal que atrase la ejecución forzosa del laudo mediante embargo.