Siento que en la otra vida, tú eras mía,
no nos conocimos un día, que me querías,
me amabas y eras dueña de mi vida,
como la luna al sol y el pan de cada día.
Siento que en la otra vida, tú eras mía,
que tú me amabas y me querías,
las rosa eran blancas, como mi alma,
tú eras para mí y mi amor para ti.
Siento que en la otra vida, tú eras mía,
con un amor puro, limpio, sin igual,
porque ahí no hay tiempo, ni días ni años
solo el respirar del tiempo y el espacio.
Siento que en la otra vida, tú eras mía,
que nada ni nadie te apartaba de mi vida,
que tú me amabas y me querías,
con un amor limpio, puro, sin igual.
Siento que en la otra vida, tú eras mía,
que nos conocimos un día, que me querías
pero cambiaste y alguien te cambio la vida,
por qué me olvidaste al llegar tarde un día.
Siento que en la otra vida, tú eras mía,
pero alguien te apartó de nuestra vía,
al hablarte de cosas, regalarte rosas,
al fijarte en ti y prometerte muchas cosas.
Siento que en la otra vida, tú eras mía, mía, mía... pero un día te fuiste y te apartaste de mi vida.