No importando que el posgrado se haya realizado en una escuela ’patito’ o en una de prestigio, incluso sin la necesidad de que este se haya finalizado, el grupo de personas que han alcanzado este grado en su formación académica obtienen, en promedio, ingresos por 31 mil 584 pesos mensuales, más de mil diarios, reveló la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto en los Hogares (ENIGH).
El problema está justamente en que hace 8 años dicho grupo de la población trabajadora superaba los 50 mil mensuales, por lo que sus ingresos cayeron en 37%, mientras que para quienes cuentan con apenas una formación profesional, completa o trunca, la caída de ingresos fue del 6%.
El resto de los sectores, según su formación, obtuvo incrementos.

Es así que contrario a lo que podría pensarse, son otros factores ajenos a la formación académica las que determinan los niveles de ingresos.
Por ejemplo, fuera de Inegi, directamente en las plataformas para buscadores de empleo, son pocas las ofertas que ofrecen vacantes cuyo pago alcance los mil pesos diarios que en promedio se supone que ganan estos profesionistas.
Y es que si bien es deseable que se incremente la formación académica incluso si lo que se busca es simplemente obtener un mejor ingreso, no se trata de la variable principal como sí lo es la condición social.
Por ello, no necesariamente el que adquiere una mayor formación accede a mejores ingresos, más bien, quienes ostentan una mejor condición social encuentran mayores facilidades para continuar con su formación académica.
Porque la disminución del 37% en sus ingresos en sólo 8 años tampoco podría ser explicable con el aumento de personas con posgrados, incluso bajo los efectos de la proliferación de instituciones que los otorguen a diestra y siniestra.