La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) presentó 43 denuncias ante la Fiscalía General de la República (FGR) contra el mismo número de gasolinerías que despachaban cantidades menores a las despachadas según pudo constatar en un Operativo Extraordinario de Verificación al interior del país.
La muestra fue de 230 estaciones de servicio, de las cuales el 18.7% de las mismas presentaron cantidades inferiores de suministro de gasolina respecto al pagado, que superaron los límites permitidos que podrían atribuirse a la falla de calibración de instrumentos.
Por lo anterior, fueron inmovilizados 780 bombas aunado a que la ASEA ordenó la clausura temporal de 161 estaciones de servicio por incumplimientos a la ley en materia ambiental.
Lo anterior quiere decir que en promedio, por cada estación auditada, al menos 3 bombas despachadoras fueron inmovilizadas, por lo que las denuncias procederían ante un robo ’sistemático’ donde todas o la mayor parte de sus bombas estaba adulterada para robar a los consumidores.
Al ser grande el universo de gasolinerías y los inspectores limitados en cantidad, la Profeco invitó a denunciar ante cualquier sospecha de anomalía en el suministro del combustible para que como autoridad puedan identificar a los gasolineros que roban a los clientes.
Por el momento, precisaron, continuarán las verificaciones ordinarias hacia diversas estaciones con la intención e proteger los derechos del consumidor y de sancionar a los empresarios abusivos que roban a sus clientes, así como la identificación y exposición de aquellos cuyo margen de ganancia sea el más alto y tengan renuencia a reducir los costos de combustibles como se acordó con los principales gremios del sector.