Este viernes 23 de enero es la fecha límite establecida por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) para que Ricardo Salinas Pliego y las empresas del Grupo Salinas realicen el pago de un adeudo fiscal que asciende a 51 mil millones de pesos. No obstante, Salinas Pliego parece mostrar poco interés en saldar esta deuda.
Este monto representa solo una parte de la deuda total, que se estima en más de 74 mil millones de pesos, ya que todavía existen otros adeudos que están pendientes de resolución, según lo informado por el Gobierno federal.
El SAT ha notificado de forma oficial al empresario y a sus compañías sobre la necesidad de regularizar esta deuda, correspondiente a ejercicios fiscales pasados. Desde que esta situación se hizo pública, ha sido objeto de estudio y negociación, incluida la opción de aplicar un descuento de hasta el 39% sobre el total si se realiza el pago dentro del plazo fijado.
Si Salinas Pliego decide no pagar los 51 mil millones de pesos, las autoridades iniciarían los procedimientos legales pertinentes, lo que podría incluir embargos de bienes, congelación de cuentas bancarias y la posible toma de control de los activos de sus empresas, como TV Azteca y Elektra.
Lejos de mostrar inquietud, Salinas Pliego envió un mensaje desafiante a través de sus redes sociales, posando con un revólver antiguo y luciendo una gorra azul marino con las iniciales MACC, de su Movimiento Anti Crimen y Corrupción, que promueve la ’vida, propiedad y libertad’.

Desde 2008, las empresas de Grupo Salinas, incluyendo Grupo Elektra y TV Azteca, han dejado de pagar en varios ejercicios fiscales, utilizando una estrategia jurídica que culminó en noviembre cuando la SCJN no le otorgó el amparo solicitado; desde entonces, Salinas Pliego se ha declarado un ’perseguido político’.
Además, Salinas Pliego enfrenta una deuda en Estados Unidos de más de 580 millones de dólares relacionada con TV Azteca y otros compromisos legales, como una fianza de 25 millones de dólares que depositó en septiembre de 2025 para evitar medidas cautelares en un litigio con AT&T.